El Celta quiere blindar a Miguel Román antes de que su situación contractual empiece a apretar. El centrocampista de Gondomar tiene contrato hasta junio de 2028, pero su peso creciente en el equipo de Claudio Giráldez ha llevado al club a activar ya una nueva renovación. Según informa Diego Otero en El Español, la intención celeste es presentar una primera oferta durante este mes de septiembre.
Por ahora no existe todavía una propuesta formal sobre la mesa, aunque sí ha habido conversaciones informales para aplazar las negociaciones hasta este mes. La voluntad de ambas partes es continuar juntas y el parón aparece como una ventana propicia para comenzar a concretar cifras y duración. El movimiento encaja con la política de renovaciones que el Celta ya había puesto en marcha tras el cierre del mercado.
Un contrato que empieza a quedarse pequeño
Miguel Román renovó con el Celta en agosto de 2025 hasta 2028, cuando todavía estaba consolidando su salto desde el filial. El contexto ha cambiado de forma radical desde entonces. Hoy es uno de los futbolistas más utilizados por Giráldez y su importancia deportiva ha crecido mucho más rápido que el contrato que firmó hace poco más de un año.
De acuerdo con la información de El Español, el Celta entiende que esa evolución debe reflejarse también en sus condiciones salariales y en la duración de su vínculo. La idea pasa por ajustar su contrato al estatus que ya tiene dentro de la plantilla.
El jugador de campo con más minutos
El rendimiento de Miguel Román explica la urgencia. Es el futbolista de campo del Celta que más minutos ha disputado en este inicio de temporada. Ha sido titular en todos los encuentros salvo uno y apenas ha descansado 51 minutos en lo que va de curso.
Su último partido, ante el Racing, reforzó todavía más su posición dentro del equipo: marcó un gran gol desde fuera del área y repartió una asistencia. También aparece entre los centrocampistas más productivos de LaLiga en circulación de balón, con 374 pases completados, solo por detrás de Pedri en ese apartado según los datos recogidos por El Español.
Ese crecimiento deportivo ha convertido al jugador de Gondomar en una pieza central del plan de Giráldez. El técnico viene ampliando soluciones dentro de la plantilla, pero en el centro del campo Miguel se ha consolidado como una de las referencias más estables.
Renovar antes de que llegue el mercado
El Celta también quiere ganar margen ante un escenario que podría complicarse si el futbolista continúa creciendo. Con menos de dos años de contrato por delante, una temporada a gran nivel podría despertar todavía más interés en otras ligas.
La renovación no responde por tanto solo a una cuestión salarial. También permitiría al club reforzar su posición ante cualquier posible oferta futura y evitar entrar en el próximo verano con un jugador clave acercándose a los últimos doce meses de contrato.
La sintonía entre las partes juega a favor del Celta. Román siempre ha mostrado su identificación con el club y, cuando renovó hasta 2028, dejó claro que continuar en Vigo era su prioridad. Ahora la negociación busca adaptar aquel acuerdo a una realidad deportiva distinta.
El parón puede convertirse así en el punto de partida para una operación que el Celta considera prioritaria. Mientras el club trabaja también en cómo convertir el talento del Fortuna en valor deportivo y económico, Miguel Román representa justamente el otro lado del modelo: un canterano ya asentado arriba al que se quiere proteger antes de que el mercado empiece a llamar con fuerza.
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