El Celta estrena por fin Balaídos. Once días después de la fecha inicialmente prevista, el equipo de Claudio Giráldez recibe este jueves al Osasuna en un partido con aroma de jornada inaugural, aunque ambos ya llegan con 90 minutos de Liga en las piernas. El encuentro, aplazado por los problemas que sufrió el césped del estadio vigués, se disputará a partir de las 20:30 horas y enfrenta a dos equipos que buscan exactamente lo mismo: convertir su primer punto del curso en la primera victoria.
El contexto convierte la cita en algo más que otro partido de agosto. Para el Celta será el primer examen del curso delante de su gente y el inicio de una secuencia especialmente exigente. Después de Osasuna llegará el Athletic a Balaídos el domingo y, apenas cuatro días más tarde, tocará visitar a la Real Sociedad.
El equipo celeste desembarca en el partido después del 0-0 contra el Valencia en Mestalla, un estreno con más control que pegada. El Celta dejó momentos reconocibles de la idea de Giráldez, manejó largos tramos con personalidad y movió la pelota con paciencia, pero no encontró el último pase ni el remate que rompiera el encuentro. El balance es sencillo: un punto, portería a cero y todavía ningún gol marcado.
Osasuna llega con una fotografía prácticamente idéntica. También empató 0-0 en su primer compromiso, ante el Levante en El Sadar, y afronta el duelo con menos descanso, un factor que puede tener peso en el tramo final.
Balaídos vuelve a escena después del problema con el césped
Este Celta-Osasuna debía haber sido el punto de partida de la temporada para ambos, pero el estado del césped obligó a cambiar completamente los planes. El aplazamiento trasladó el partido al 27 de agosto y convirtió la jornada inaugural del Celta en una visita a Mestalla.
Ahora Balaídos podrá por fin levantar el telón liguero. El factor campo no es menor. El Celta construyó buena parte de su identidad reciente alrededor de un fútbol agresivo y reconocible como local, con presión alta, amplitud de los carrileros y mucha gente atacando por dentro. La pregunta ahora es cuánto de ese repertorio podrá mostrar ya en agosto y, sobre todo, si puede añadir gol a lo que produjo en Valencia.
El Celta necesita transformar el control en ocasiones
El estreno en Mestalla dejó una primera conclusión táctica. Giráldez dispone de centrocampistas capaces de darle continuidad al juego, pero el equipo necesita ser más dañino cuando supera la primera línea rival.
Miguel Román y Aleix Febas dejaron buenas sensaciones en la base de la jugada y aparecen como una de las asociaciones que el técnico puede seguir explotando. La llegada de Febas ha encajado bien en un equipo que necesita futbolistas cómodos recibiendo bajo presión y capaces de acelerar mediante pase y conducción.
A ello se suma un escenario ofensivo en transformación. Couhaib Driouech ya es jugador del Celta y llega precisamente para introducir un perfil distinto: desborde, velocidad y amenaza hacia fuera y hacia dentro. En M90 ya analizamos qué cambia tácticamente el Celta con Driouech y por qué Giráldez gana una pieza diferente para su ataque.
Su incorporación no significa necesariamente que vaya a entrar de inmediato en el once. Giráldez pidió paciencia después de su llegada y enfrió la posibilidad de precipitar su estreno. El propio futbolista, en sus primeras palabras como céltico, se definió como un atacante vertical y agresivo en el uno contra uno. Driouech ya dejó además su primer mensaje al celtismo tras firmar hasta 2030.
Sin Borja Iglesias, Jutglà vuelve a ser pieza capital
Una de las noticias que condiciona la previa está en el puesto de delantero centro. Borja Iglesias es baja por lesión muscular, lo que coloca todavía más foco sobre Ferran Jutglà, llamado a liderar la referencia ofensiva.
El delantero aporta movilidad, apoyos y capacidad para salir del área, pero el Celta necesitará también presencia en zonas de remate. Ahí entran jugadores como Williot Swedberg, Iago Aspas o incluso Pablo Durán, dependiendo de la estructura que elija Giráldez.
Aspas, además, vuelve a encontrarse con un rival especial en su trayectoria. Fue precisamente contra Osasuna, en Balaídos, cuando marcó en septiembre de 2012 su primer gol en Primera División.
Javi Rueda, del mercado al césped
Hay otro nombre que ha ocupado prácticamente todas las conversaciones alrededor del Celta durante las últimas horas: Javi Rueda.
El Nottingham Forest presentó una oferta cercana a los 15 millones de euros, pero el Celta decidió rechazarla. Giráldez había mostrado públicamente su oposición a perder al jugador y el club cerró la puerta. Rueda está convocado y apunta a recuperar su lugar en el carril derecho después de haber empezado en el banquillo en Mestalla.
En M90 contamos cómo el Celta decidió plantar cara a la Premier y rechazar los 15 millones por Javi Rueda.
Su regreso al once aportaría profundidad, ida y vuelta y una amenaza ofensiva que el Celta agradece especialmente contra defensas que se repliegan. Además, Giráldez dejó clara su postura antes del partido y defendió la continuidad del lateral. El técnico celeste fue tajante con Rueda y también habló del posible estreno de Driouech.
Starfelt puede volver al eje de la defensa
Otra posible novedad aparece en la línea de tres centrales. Carl Starfelt tiene opciones de entrar en el once junto a Javi Rodríguez y Marcos Alonso.
Eso permitiría al Celta recuperar una estructura con un central derecho capaz de defender campo abierto y daría a Marcos Alonso mayor libertad para aparecer en zonas de salida. En portería, Ionut Radu parte nuevamente con ventaja después de iniciar la temporada como titular.
Osasuna, un rival incómodo y con poco descanso
El Celta tendrá delante a un Osasuna distinto al de los últimos cursos. Luis Miguel Ramis dirige ahora el proyecto rojillo y está introduciendo su propia idea sobre una plantilla que mantiene varias señas de identidad.
No es un equipo que necesite dominar la posesión para sentirse cómodo. Puede vivir en bloque medio, proteger bien su área y atacar con pocos pases cuando recupera. El juego aéreo, las segundas jugadas y el balón parado siguen siendo caminos naturales para hacer daño.
El corto intervalo entre encuentros puede empujar al técnico hacia un planteamiento más prudente. Osasuna jugó el lunes y vuelve a competir el jueves, mientras el Celta llega desde el sábado y ha tenido varios días más para preparar el encuentro.
Budimir, el hombre al que no se puede perder de vista
Si hay una vigilancia especialmente clara para la defensa del Celta será la de Ante Budimir. El delantero croata es una referencia de área excelente: domina el remate aéreo, interpreta bien el espacio entre central y lateral y necesita muy poco para convertir una llegada aparentemente inocua en una ocasión.
Su presencia obliga a los tres centrales del Celta a controlar especialmente los centros laterales. Osasuna puede no acumular demasiadas llegadas, pero cuando consigue instalar a Budimir dentro del área aumenta mucho su amenaza.
El desgaste puede inclinar el partido
Aquí aparece probablemente una de las claves más evidentes de la previa. Osasuna llega con menos descanso y eso puede notarse si el Celta consigue imponer un ritmo alto, mover al rival de lado a lado y obligarlo a defender muchas acciones consecutivas.
Por eso no sería extraño que el partido tuviera dos velocidades: una primera mitad más cerrada y una fase final con más espacios.
Un duelo de dos equipos todavía sin gol
Hay una estadística sencilla que resume el escenario: Celta y Osasuna suman un punto y ninguno ha marcado todavía. Los dos estrenaron la temporada con un 0-0 y ambos dejaron la sensación de tener bastante margen de crecimiento en ataque.
El Celta tratará de romper ese bloqueo mediante posesión, juego entre líneas, aparición de carrileros y movimientos de los atacantes alrededor de Jutglà. Osasuna buscará ser más directo, cargar el área y castigar pérdidas o desajustes defensivos.
Posible once del Celta
Con todas las cautelas propias de una alineación que no será oficial hasta aproximadamente una hora antes del partido, una de las posibilidades es: Radu; Javi Rodríguez, Starfelt, Marcos Alonso; Javi Rueda, Miguel Román, Aleix Febas, Sergio Carreira; Iago Aspas, Williot Swedberg; Ferran Jutglà.
La principal incógnita está en el centro del campo y en la zona de mediapuntas, donde Giráldez dispone de alternativas como Ilaix Moriba, Hugo Álvarez, Jones El-Abdellaoui o Pablo Durán.
Las claves del Celta-Osasuna
El partido puede pasar por cuatro zonas muy concretas. La primera será la presión celeste sobre la salida de Osasuna. Si el Celta consigue recuperar arriba podrá atacar antes de que el bloque navarro se organice.
La segunda, los carriles. Rueda y Carreira —o la alternativa que utilice Giráldez por la izquierda— tendrán que dar amplitud ofensiva sin descuidar las transiciones.
La tercera estará en Budimir y el área celeste. Evitar centros cómodos puede ser casi tan importante como defenderlos.
Y la cuarta será el ritmo después del minuto 60. Ahí el mayor descanso del Celta y las rotaciones de Ramis pueden empezar a pesar.
Primera noche de Liga en Balaídos
Más allá de los dibujos, el encuentro tiene un componente emocional evidente. El celtismo tuvo que esperar más de lo previsto para reencontrarse con su equipo en competición oficial y Balaídos abre ahora una temporada que vuelve a despertar expectativas altas.
El Celta quiere convertir las buenas sensaciones parciales de Mestalla en algo más tangible. Ganar supondría llegar a cuatro puntos antes de recibir al Athletic y empezar a alimentar desde agosto esa sensación de fortaleza en casa que tan importante fue en el crecimiento del equipo de Giráldez.
Osasuna tratará exactamente de lo contrario: enfriar el estadio, reducir el ritmo, sobrevivir a los momentos de empuje celeste y llevar el encuentro hacia un escenario corto.
Celta-Osasuna. Jueves 27 de agosto. 20:30 horas. Balaídos. Primera noche de Liga en Vigo y primera oportunidad de comprobar cuánto ha avanzado ya el nuevo Celta cuando juega delante de los suyos.