El ex del Celta ha arrancado el curso como uno de los nombres propios del Wolverhampton y firma tres goles y una asistencia en sus tres primeros partidos oficiales.
Fer López ha empezado la temporada como un tiro. El atacante formado en A Madroa, de vuelta en el Wolverhampton tras su cesión al Celta, está aprovechando cada minuto para convertirse en una de las referencias ofensivas del conjunto inglés.
Su última actuación fue la más contundente: dos goles en el 1-3 ante el Preston, uno a los ocho minutos y otro en el 82, para encarrilar la primera victoria liguera del Wolves. Antes ya había marcado en la Carabao Cup frente al Port Vale y había dejado una asistencia en el estreno de Championship ante el Blackburn.
Más directo y con más llegada
El propio futbolista reconoce que su juego ha cambiado. Está buscando antes el disparo, atacando el área con más determinación y jugando con una verticalidad que encaja con lo que le pide César Peixoto.
El resultado salta a la vista: tres goles y una asistencia en tres partidos oficiales, con presencia continua en el once y una sensación muy distinta a la de su primera etapa en Inglaterra.
Una evolución que también mira Vigo
En Vigo su nombre sigue teniendo un peso especial. Fer regresó al Celta la pasada temporada para sumar minutos, ganar experiencia europea y ampliar registros, incluso actuando en posiciones más retrasadas. Ahora está devolviendo esa evolución en Inglaterra con números de delantero.
En M90 ya seguimos el nuevo orden ofensivo del Celta y también la operación por Driouech, dos movimientos que dibujan el contexto de un ataque celeste en plena transformación.
La crónica oficial del Wolves ante el Preston confirma el doblete y la actuación del futbolista.