El Celta ha dado un salto decisivo por Couhaib Driouech y el acuerdo con el PSV sitúa la operación en una horquilla cercana a los ocho millones de euros. El extremo marroquí está ya mucho más cerca de Vigo, aunque el reconocimiento médico y la formalización de su contrato siguen siendo pasos imprescindibles antes de hablar de fichaje oficial.
Couhaib Driouech ha pasado de objetivo de mercado a operación prioritaria. El Celta y el PSV Eindhoven han avanzado hasta dejar encarrilado un traspaso que distintas informaciones sitúan entre algo menos de siete y unos ocho millones de euros. El movimiento culmina una persecución que viene de lejos: M90 ya contó en junio que el extremo estaba en la agenda celeste, entonces con una cesión como fórmula inicial.
La fotografía ha cambiado por completo. El PSV priorizó una venta definitiva y el Celta ha acabado aceptando una inversión importante para cubrir uno de los perfiles que Claudio Giráldez llevaba semanas reclamando. El técnico había señalado la necesidad de sumar un atacante con desequilibrio, un mediocentro y un central; Driouech está ahora a un paso de cerrar el primero de esos frentes.
Acuerdo con el PSV, pero todavía no anuncio oficial
La operación está muy avanzada, pero conviene mantener una frontera clara entre acuerdo y fichaje consumado. El entendimiento entre clubes se sitúa ya en la fase final y desde Países Bajos se habla de una cifra próxima a los ocho millones de euros, mientras otras informaciones rebajan ligeramente el desembolso fijo.
Quedan, en cualquier caso, dos pasos relevantes: cerrar definitivamente las condiciones contractuales del futbolista y superar el reconocimiento médico. Este último trámite tendrá especial importancia por lo ocurrido hace apenas unos días con el Rangers.
La caída del Rangers reabrió la puerta del Celta
Driouech estuvo muy cerca de marcharse a Escocia. El Rangers alcanzó un acuerdo para incorporarlo, pero la operación se frenó después del reconocimiento médico por una discrepancia sobre el alcance de un problema muscular. El club escocés manejó un plazo de recuperación más largo, mientras desde Eindhoven defendieron que se trataba de una dolencia menor y que el jugador estaba cerca de volver a estar disponible.
El extremo regresó al trabajo con el PSV y esa situación permitió al Celta recuperar una negociación que parecía perdida. La entidad viguesa aceleró entonces por un futbolista que encajaba desde el principio en la idea de Giráldez: velocidad, uno contra uno, ruptura y capacidad para atacar desde banda.
La mayor apuesta ofensiva del verano
Si la operación se completa en los términos que se manejan, Driouech se convertirá en la principal inversión económica del Celta este verano. No es un movimiento de oportunidad ni una cesión para completar plantilla: es una apuesta de patrimonio por un atacante de 24 años que tiene contrato con el PSV hasta 2029.
Su perfil también explica el esfuerzo. Driouech es diestro, actúa principalmente desde la izquierda y puede desenvolverse en más de una posición del frente ofensivo. El propio PSV destaca su velocidad, técnica y polivalencia.
Los datos del último curso refuerzan esa lectura: según las estadísticas oficiales del club neerlandés, cerró la temporada 2025/26 con 36 partidos, 7 goles y 8 asistencias. Además, acumula experiencia en Champions, una característica especialmente valiosa para un Celta que vuelve a competir en Europa.
De Zeballos a Driouech: el Celta termina eligiendo desborde
La dirección deportiva manejó varios nombres durante el verano. Exequiel Zeballos fue una de las opciones más visibles y Viktor Tsyhankov también apareció en el radar. Sin embargo, el mercado fue estrechando caminos hasta dejar a Driouech como la vía de mayor convicción.
Marco Garcés llegó a reconocer públicamente que Zeballos estaba entre las alternativas estudiadas, pero la dificultad de aquella negociación y la reapertura inesperada de la puerta del PSV terminaron modificando el escenario.
Driouech ofrece algo muy concreto: aceleración con metros, desborde individual y capacidad para romper defensas desde fuera hacia dentro. Son características que el Celta echó de menos en varios momentos del arranque liguero y que Giráldez considera necesarias para aumentar los registros ofensivos.
El mercado celeste no termina con Driouech
La llegada del extremo permitiría cerrar una de las principales necesidades, pero no el mercado. El Celta continúa trabajando para incorporar un central diestro de rendimiento inmediato y mantiene abierto el frente del centro del campo.
Ahí aparece André Almeida, cuya situación ganó espacio después de la salida de Matías Vecino. La marcha del uruguayo despejó precisamente el camino para avanzar por el centrocampista portugués.
Por tanto, Driouech no representa el cierre absoluto de la plantilla, pero sí puede cerrar el ataque. El Celta ha decidido invertir fuerte en el perfil que más deseaba Giráldez y el acuerdo con el PSV coloca la operación en la recta final. El siguiente examen será literal: el médico. Hasta superarlo y formalizar el contrato, el fichaje debe considerarse muy avanzado, pero no oficial.