El técnico celeste dejó en Mestalla varias pistas sobre cómo piensa repartir los minutos arriba: Jutglà arrancó de nueve, Pablo Durán fue el elegido para romper el partido y Hugo González se quedó sin entrar pese a que estaba en el plan inicial.
El 0-0 del Celta en Mestalla dejó pocas ocasiones, pero bastantes pistas. Claudio Giráldez no solo salió satisfecho con la evolución de su equipo; también empezó a enseñar cómo puede quedar ordenada una zona ofensiva en la que esta temporada tendrá muchas piezas y pocos minutos para repartir.
La primera señal estuvo en el once. Giráldez arrancó con Jones El-Abdellaoui, Ferran Jutglà y Hugo Álvarez. Ni Iago Aspas, ni Pablo Durán, ni Borja Iglesias ni Hugo González comenzaron el partido. Una decisión especialmente llamativa en el caso de este último, una de las grandes sensaciones de la pretemporada y protagonista además por regresar a Mestalla, el estadio en el que se formó.
El partido, sin embargo, fue cambiando el mapa. Cuando el Celta necesitó más profundidad, el entrenador eligió primero a Pablo Durán. El tomiñés entró en el minuto 63 junto a Iago Aspas y Javi Rueda, sustituyendo a Jutglà, Jones y Javi Galán. Apenas dos minutos después ya había aparecido al espacio para recibir un pase de Aspas y probar a Dimitrievski.
Durán, por delante para atacar los espacios
La explicación posterior de Giráldez fue reveladora. El técnico recordó que Durán, aunque no pudo disputar amistosos por no haber recibido el alta hasta esta semana, llevaba tiempo trabajando con el grupo a ritmo normal. Y cuando el encuentro empezó a pedir carreras a la espalda de la defensa, la elección fue suya.
«Entre Hugo González, Borja y él hemos decidido optar por él», explicó Giráldez al hablar de la necesidad de buscar profundidad. No es una sentencia definitiva sobre las jerarquías del ataque, pero sí la primera decisión competitiva de la temporada cuando el partido exigía algo distinto.
El contexto también importa. Durán acaba de regresar de lesión y no tuvo minutos en los amistosos, pero Giráldez volvió a destacar su capacidad física. En Mestalla no necesitó demasiado tiempo para recordar una de sus virtudes: atacar el espacio con decisión y ofrecer una salida vertical cuando el Celta consigue atraer al rival.
Hugo González estaba en el siguiente movimiento
La situación de Hugo González merece una lectura diferente. El valenciano no entró, pero no porque estuviera fuera de los planes de Giráldez. De hecho, el entrenador desveló después del encuentro que tenía previsto darle minutos a él o a Borja Iglesias en el tramo final.
El plan se rompió cuando Aleix Febas pidió el cambio por una sobrecarga en los gemelos. La entrada de Ilaix Moriba obligó al Celta a gastar su última sustitución en el centro del campo y dejó a Hugo González sin el regreso al césped de Mestalla que parecía escrito durante la semana.
Eso cambia bastante la lectura. El atacante, que se ganó ficha del primer equipo después de una pretemporada de enorme impacto, no quedó descartado por decisión táctica pura: estaba preparado para entrar en la última ventana. Giráldez quería añadir más presencia ofensiva, pero el partido le obligó a utilizar la bala en otra zona.
La situación conecta además con el foco que ya acompañó a Hugo González durante toda la semana previa al encuentro. En Minuto Noventa contamos su regreso especial a Mestalla, mientras que la previa del estreno liguero ya señalaba al joven atacante como uno de los nombres propios del partido.
Jutglà empieza como referencia, pero la competencia aprieta
La otra conclusión está en Ferran Jutglà. Fue la referencia inicial y ocupó la posición de nueve durante algo más de una hora. Su partido fue más útil en movimientos y trabajo que en amenaza real sobre el área, en un contexto en el que al Celta le costó generar ocasiones claras.
Giráldez reconoció después que al equipo le faltó verticalidad, especialmente cuando el partido comenzó a abrirse. Ahí aparecen las diferencias de perfil entre sus atacantes. Jutglà puede asociarse y moverse entre zonas; Durán amenaza mejor el espacio; Borja Iglesias ofrece juego de área y fijación; Hugo González aporta potencia y llegada; Aspas continúa siendo una pieza capaz de cambiar el sentido de un ataque con un pase.
La competencia, por tanto, no parece plantearse únicamente como una pelea por un puesto. El entrenador está construyendo un catálogo de delanteros para partidos y momentos distintos.
La frase de Giráldez que explica su satisfacción
Todo ello se produjo en un encuentro que el propio técnico calificó como «el mejor primer partido de liga» de sus tres temporadas. Giráldez valoró especialmente la madurez de su equipo y cómo fue creciendo tras el descanso, aunque admitió que pudieron ganar y también perder.
La crónica del 0-0 en Mestalla dejó precisamente esa sensación: un Celta más sólido que brillante, capaz de controlar mejor el encuentro conforme avanzaron los minutos pero todavía lejos de encontrar toda la chispa que acumula en su frente ofensivo.
Y esa quizá sea la gran conclusión que deja la primera alineación oficial de Giráldez. No hay una jerarquía cerrada arriba. Jutglà tuvo la primera titularidad, Durán fue el recurso elegido para buscar profundidad, Hugo González estaba preparado para el último golpe y Aspas volvió a aparecer cuando el partido pedía talento entre líneas. Son las primeras cartas sobre la mesa. Queda toda la Liga para saber cuáles serán las que más utilice Claudio.
Más información sobre el partido y las declaraciones del técnico en la información posterior al encuentro.