Jacobo y Sergio Cora resolvieron entre los minutos 84 y 87 un duelo espeso ante la Sarriana, rival directo este curso en Tercera Federación
El Viveiro se adjudicó el Trofeo Cidade de Viveiro tras imponerse por 2-0 a la Sarriana en el Kiko Rey de Cantarrana. El resultado llegó en el epílogo de un encuentro lento, con escasas ocasiones y marcado por la igualdad entre dos conjuntos que volverán a cruzarse durante la temporada.
Un partido bloqueado y sin áreas
La primera mitad avanzó sin que ninguno de los dos equipos lograse imponer un ritmo alto. Antón Núñez probó a Jairo Luaces con un lanzamiento que el guardameta visitante detuvo sin dificultades, mientras Uriarte respondió con una volea que llegó dócil a las manos de Valentín. El centrocampista, una de las piezas del nuevo proyecto de la Sarriana, fue uno de los futbolistas que intentó dar continuidad al juego visitante.
La ocasión más clara del primer acto llevó la firma de Xoel Eijo, cuyo disparo desde unos 25 metros rozó el travesaño. Cabarcos y Sergio Cora también buscaron portería, pero el partido llegó al descanso sin goles y con muy poca presencia en las áreas.
Hugo Rey cambia el pulso
El guion apenas varió tras el descanso. La Sarriana trató de ganar metros, pero el Viveiro fue creciendo a medida que se acercaba el tramo decisivo. Raúl Ferreiros avisó con un disparo cruzado y Hugo Rey, recién incorporado al terreno de juego, dio más profundidad al ataque local.
El propio Hugo Rey estuvo cerca de romper el empate en el minuto 82 con una vaselina que se marchó por muy poco. Esa acción confirmó el cambio de tendencia de un Viveiro que había vivido una preparación con pruebas exigentes, incluida su reciente participación en el Memorial Antonio Bermúdez Kubala.
Jacobo abre la puerta y Cora la cierra
El 1-0 llegó en el minuto 84. Una falta lateral dejó el balón suelto dentro del área y Jacobo apareció para enviarlo a la red. La Sarriana se vio obligada a adelantar líneas y el Viveiro aprovechó el espacio: tres minutos después, Sergio Cora culminó una contra batiendo a Pirot entre las piernas.
Los dos goles premiaron el mayor empuje local en el último cuarto de hora y dejaron el trofeo en Cantarrana. Para la Sarriana, que continúa ajustando un bloque al que se incorporó el exceleste Uriarte, el amistoso ofreció otro ensayo de nivel antes del comienzo liguero. Para el Viveiro, la victoria refuerza sensaciones ante un rival de su misma categoría.