El broche perfecto: Jorge Valín se retira a los 26 años justo después de ascender con el Compostela
Jorge Valín (A Coruña, 2000) ha decidido poner punto y final a su carrera como futbolista. El lateral derecho lo anunció a través de un emotivo mensaje en Instagram, acompañado de veinte fotografías que repasan su trayectoria, apenas un mes después de haber logrado el ascenso a Segunda RFEF con la SD Compostela. Pocas despedidas del fútbol llegan en un momento tan dulce como el suyo.
De Abegondo al debut en Segunda con el primer equipo
Canterano del Victoria, Valín se incorporó a la Ciudad Deportiva de Abegondo en edad cadete y fue escalando peldaño a peldaño hasta el Juvenil de División de Honor en la 2017-18, temporada en la que ya debutó con el Fabril. Su progresión le llevó a ser pieza clave del filial en Tercera División (2019-20) y, ese mismo curso, a debutar como titular con el primer equipo del Deportivo en la derrota ante Las Palmas de la undécima jornada. Tras el descenso a Segunda B, formó parte de la primera plantilla coruñesa, disputando catorce partidos, ocho de ellos de titular.
Un peregrinaje de cuatro años por la Primera y Segunda RFEF
En el verano de 2021, Valín hizo las maletas rumbo al Cornellà para jugar en Primera RFEF, categoría en la que también militaría con el Numancia. Tras pasar por La Nucía, en Segunda RFEF, y por el Santa Coloma andorrano, el lateral regresó a Galicia el verano pasado para firmar con el Compostela. Su etapa santiaguesa se salda con 2.276 minutos repartidos en 34 partidos, 27 de ellos como titular, y un ascenso en el playoff que se convierte, sin buscarlo, en el broche perfecto de su carrera.
Una retirada que cierra un capítulo con final feliz
La decisión de Valín se suma a la de otros canteranos deportivistas de su generación que en los últimos meses también han decidido colgar las botas, como su compañero y cofundador del proyecto Atlantic Sports, Aarón Sánchez. Pocos futbolistas pueden elegir el momento exacto en el que bajan el telón, y menos aún hacerlo justo después de haber subido a un compañero de vestuario a lo más alto. Valín lo ha conseguido, cerrando su carrera con el sabor del ascenso todavía fresco.