Yelko Pino ha repasado su salida del Celta y el camino que siguió después, ya con la perspectiva que dan los años y una carrera plenamente consolidada en el Pontevedra. El centrocampista vigués, en declaraciones a A Penaltis G, asegura que no guarda ninguna espina clavada por no haberse asentado en el primer equipo celeste, aunque sí admite que al ver el contexto actual de la cantera piensa en lo diferente que pudo haber sido todo con un técnico como Claudio Giráldez.
«No tengo ninguna espina clavada. Con los años me he dado cuenta que esto es muy complicado. Para hacer carrera en Primera División necesitas estar preparado, una oportunidad, necesitas a nivel emocional, a nivel cabeza, siendo una persona ya madura. Muchas cosas, muchos factores que influyen en que tengas una carrera al más alto nivel o al menos», explica Yelko.
El actual futbolista del Pontevedra también hace autocrítica sobre aquella etapa. «Yo he hecho cosas mal y otras cosas no han terminado de salir», reconoce antes de detenerse en el modelo que hoy representa Claudio Giráldez en Vigo.
«Claudio es un entrenador fantástico»
La comparación con el Celta actual aparece de forma inevitable. «Ahora ves al Celta y te queda esa pena de no tener un entrenador como es Claudio, que es un entrenador fantástico, valiente con ese tipo de decisiones», afirma Yelko.
La reflexión encaja con una etapa en la que el primer equipo celeste ha reforzado de manera evidente el puente con A Madroa. En M90 ya hemos contado cómo varios canteranos han entrado de forma estable en la dinámica de Claudio Giráldez y cómo el caso de Hugo Burcio refleja precisamente esa cercanía entre filial y primer equipo.
Yelko, sin embargo, evita convertir esa comparación en una reivindicación personal. «No tengo ninguna espina clavada, el fútbol es complicado y por eso llegan muy pocos», resume.
Su versión de la salida del Celta
El centrocampista también detalla cómo se produjo su marcha. «Le comuniqué al club que no jugaba más en el filial, que me buscaran una solución, algo que ellos considerasen. El club dijo que en el primer equipo no iba a estar y poco más», explica.
Según su relato, el episodio adquirió una dimensión mayor de la que él esperaba: «No creo que fuera tan complicado como el bombo que se dio. Al final acabé saliendo a Inglaterra y después el club no contaba conmigo. Son decisiones que se toman que son totalmente respetables».
Lo que sí le dejó peor recuerdo fue la percepción pública de aquel conflicto. «Lo único que no me gustó en aquel momento era que pareció que yo era el que estaba haciendo las cosas mal. Cada uno puede tener su opinión de cómo me comporté, pero tanto la parte del club como la mía son totalmente respetables».
De promesa celeste a referente granate
El tiempo acabó llevando a Yelko a encontrar estabilidad en Pontevedra. El vigués renovó con el conjunto granate hasta 2029 y se ha convertido en uno de los capitanes y referentes del proyecto. Su peso en el equipo quedó reforzado este verano al ser elegido mejor jugador del Pontevedra de la pasada temporada en el Trofeo O GRANATE.
Su trayectoria ofrece así una lectura menos dramática de aquella salida del Celta: no la de una carrera frustrada, sino la de un futbolista que necesitó otros contextos y otros tiempos para encontrar su sitio.
Fuente de las declaraciones: A Penaltis G.