Rafael Louzán ha vuelto a situar a Vigo dentro de la pelea por ser sede del Mundial 2030 y esta vez ha puesto cifras concretas sobre la mesa. El presidente de la RFEF explicó en una entrevista con ElDesmarque que la reforma actual de Balaídos llevará el estadio a algo más de 30.000 espectadores y que será necesaria una segunda ampliación, de más de 11.000 localidades, para cumplir los criterios fijados para el Mundial.
La idea que transmite Louzán es clara: si Vigo completa esa segunda fase, Balaídos alcanzaría el mínimo necesario y la candidatura podría cumplir los requisitos de FIFA. El dirigente federativo citó como referencia una capacidad mínima de 41.000 espectadores.
De algo más de 30.000 a superar los 41.000
Louzán detalló que la reforma global en marcha permitirá a Balaídos situarse primero por encima de los 30.000 asientos. La nueva Grada de Gol es una de las piezas clave de esa primera fase y el Concello de Vigo mantiene la previsión de que, una vez completada, el estadio ronde los 31.000 espectadores.
El salto definitivo tendría que llegar con una segunda intervención, centrada en Tribuna. Según explicó el presidente de la Federación, esa ampliación debería sumar más de 11.000 localidades para alcanzar el umbral exigido. El proyecto municipal con el que trabaja Vigo es incluso algo más ambicioso: el Concello ha hablado en varias ocasiones de un Balaídos de 43.000 espectadores.
M90 ya contó recientemente cómo la nueva Grada de Gol avanza con el objetivo de estar operativa a comienzos de 2027, mientras el Concello trabaja en las actuaciones previas necesarias para ampliar Tribuna.
«Con eso cumplirían»
La frase de Louzán resume el escenario de Vigo. El presidente de la RFEF considera que, si Balaídos completa esa segunda ampliación y supera el listón de capacidad exigido, la candidatura viguesa quedaría en condiciones de cumplir los criterios establecidos para entrar en el mapa mundialista.
Eso no significa todavía que Vigo sea sede confirmada. La propia Federación ha insistido durante los últimos meses en que las ciudades siguen dentro de un proceso de selección y que la decisión definitiva no está cerrada. Lo que sí cambia con estas declaraciones es el grado de concreción: Louzán ya no habla solo de voluntad política o federativa, sino de un objetivo físico y medible para el estadio.
Vigo y Valencia, las dos ciudades que siguen esperando
Louzán volvió a emparejar la situación de Vigo con la de Valencia. En el caso valenciano, destacó el avance del nuevo estadio y su futuro aforo de 70.000 espectadores. Para Vigo, el camino pasa por terminar Gol y ejecutar después la ampliación de Tribuna.
La intención de la RFEF sigue siendo sostener el esquema de once sedes españolas dentro del Mundial compartido con Portugal y Marruecos. Vigo y Valencia son las dos ciudades que permanecen pendientes de completar ese proceso para aspirar a entrar en la relación definitiva.
El Concello trabaja con un Balaídos de 43.000
Las cifras municipales encajan con el planteamiento federativo. El Concello de Vigo ha explicado que la nueva Grada de Gol llevará el estadio hasta aproximadamente 31.000 localidades y que la posterior ampliación de Tribuna elevaría el aforo hasta unas 43.000. Además, ya están en marcha actuaciones previas como el retranqueo de los colectores situados junto a esa bancada.
El nuevo mensaje de Louzán refuerza, por tanto, la idea de que el gran obstáculo de Vigo no es ya conceptual, sino de ejecución: terminar las obras dentro de plazo y alcanzar la capacidad necesaria. Si ese calendario se cumple, la RFEF sostiene que Balaídos podría satisfacer el criterio de aforo marcado para el Mundial.
Información actualizada con declaraciones de Rafael Louzán a ElDesmarque y datos del Concello de Vigo sobre la reforma de Balaídos.