Actualizado: 11 de septiembre de 2026. La Tercera Federación femenina gallega cambia de dimensión para la temporada 2026/27. El grupo queda finalmente en 13 equipos tras la retirada del Domaio FC, incorpora cuatro caras nuevas y arranca este fin de semana, 12 y 13 de septiembre. La fase regular terminará el 9 de mayo y, conforme a las bases oficiales de la RFEF, no habrá playoff de ascenso: los dos primeros clasificados subirán directamente a Segunda Federación.
La composición inicial contemplaba 14 participantes, pero la baja del Domaio deja el grupo con un número impar de clubes. Eso implica que cada jornada tendrá seis partidos y un equipo descansando. En la primera fecha, la SD O Val será el conjunto que no compita.
Los 13 equipos de la Tercera Federación femenina gallega
El grupo estará formado por As Celtas B, Victoria FC, Lóstrego CF, PM Friol, Bergantiños CF, EFM Concello de Boiro, Tomiño FC, Orzán SD, SD O Val, Victoria CF B, Atlético San Pedro, EFF Rosalía y Atlético Villalonga.
Nueve de ellos ya estaban en la categoría la pasada temporada: As Celtas B, Victoria FC, Lóstrego, Friol, Bergantiños, Boiro, Tomiño, Orzán y O Val. A ese bloque se añaden cuatro novedades que modifican bastante el escenario competitivo.
El Atlético Villalonga llega después de descender desde Segunda Federación y, por experiencia reciente en una categoría superior, parte como uno de los equipos a observar. El Atlético San Pedro consiguió el salto desde la competición autonómica, mientras que el Victoria CF B, campeón de Primera Galicia, se incorpora a categoría nacional impulsado por el crecimiento de una estructura cuyo primer equipo acaba de ascender a Segunda Federación.
La cuarta novedad es la EFF Rosalía. El conjunto ourensano, que se quedó inicialmente a las puertas del ascenso, obtuvo finalmente plaza en Tercera Federación después de la reestructuración de la competición y la renuncia del Sárdoma a continuar en la categoría.
As Celtas B, la referencia que no pudo subir
El punto de partida obliga a mirar al filial celeste. As Celtas B fue campeón del grupo la pasada temporada, con 53 puntos en 22 jornadas, pero no pudo optar al ascenso porque el primer equipo compite esta campaña en Segunda Federación. La situación dejó al Victoria CF como representante gallego en la promoción, una oportunidad que el conjunto coruñés terminó aprovechando para subir.
El filial celeste vuelve ahora a una liga más larga y con una exigencia distinta. La cantera de As Celtas continúa alimentando al primer equipo y la Tercera Federación vuelve a funcionar como un escalón competitivo clave para el proyecto.
Dos plazas que cambian por completo la pelea de arriba
La gran diferencia de esta temporada está en el premio. La RFEF ha confirmado que la Tercera Federación comenzará el 12-13 de septiembre y concluirá el 9 de mayo, sin fase de promoción al final del campeonato. En el grupo gallego, la hoja de ruta competitiva contempla que los dos primeros clasificados obtengan el ascenso directo a Segunda Federación.
Es un cambio importante respecto al camino del curso pasado. Ya no habrá que terminar arriba y superar después una eliminatoria para completar el salto. La regularidad durante las 26 jornadas tendrá todavía más peso y multiplica el valor de cada enfrentamiento directo entre los candidatos.
Una liga con descansos cada jornada
Con 13 participantes, el calendario mantiene 26 jornadas, pero cada equipo tendrá jornadas de descanso al tratarse de un número impar de clubes. La retirada del Domaio modifica además varios cruces inicialmente previstos y obliga a reajustar la lectura semanal de la competición.
El Boiro afrontará su segundo año nacional con la experiencia de la temporada del debut; Friol sigue siendo uno de los nombres históricos del fútbol femenino gallego; Lóstrego viene de pelear en la zona alta; el Bergantiños continúa consolidando su estructura y Tomiño, Orzán, O Val, Victoria FC y As Celtas B volverán a medir su evolución en una categoría que cada temporada exige un poco más.
Y esta vez habrá también nuevos focos: el regreso del Villalonga a Tercera, el estreno nacional del Rosalía, el salto del Atlético San Pedro y la aparición del Victoria CF B. Cuatro historias nuevas dentro de una competición que empieza a parecerse cada vez más a lo que el fútbol femenino gallego lleva años reclamando: una base nacional amplia, competitiva y con caminos reales hacia arriba.