La Tercera Federación femenina gallega crece y cambia de dimensión para la temporada 2026/27. El grupo pasa de 12 a 14 equipos, incorpora cuatro caras nuevas y afrontará un curso especialmente atractivo por la reestructuración del fútbol femenino nacional: la competición arranca el fin de semana del 12 y 13 de septiembre, terminará el 9 de mayo y no tendrá playoff de ascenso.
La ampliación convierte la cuarta categoría nacional en un auténtico mapa del fútbol femenino gallego. Habrá representación de Vigo, A Coruña, Santiago, Lugo, Barbanza, Bergantiños, Ferrolterra, O Morrazo, O Salnés, O Baixo Miño y Ourense, con proyectos de perfiles muy distintos: filiales de estructuras profesionales, históricos de la categoría, equipos que llegan desde el fútbol autonómico y un descendido de Segunda Federación.
Los 14 equipos de la Tercera Federación femenina gallega
El grupo estará formado por As Celtas B, Victoria FC, Lóstrego CF, PM Friol, Bergantiños CF, EFM Concello de Boiro, Tomiño FC, Orzán SD, SD O Val, Domaio FC, Victoria CF B, Atlético San Pedro, EFF Rosalía y Atlético Villalonga.
Diez de ellos ya estaban en la categoría la pasada temporada. As Celtas B, Victoria FC, Lóstrego, Friol, Bergantiños, Boiro, Tomiño, Orzán, O Val y Domaio repiten. A ese bloque se añaden cuatro novedades que modifican bastante el escenario competitivo.
El Atlético Villalonga llega después de descender desde Segunda Federación y, por experiencia reciente en una categoría superior, parte como uno de los equipos a observar. El Atlético San Pedro consiguió el salto tras superar al Rosalía en la promoción, mientras que el Victoria CF B, campeón de Primera Galicia, se incorpora a categoría nacional impulsado por el crecimiento de una estructura cuyo primer equipo acaba de ascender a Segunda Federación. El Victoria CF vive uno de los momentos de mayor expansión de su historia reciente.
La cuarta novedad es la EFF Rosalía. El conjunto ourensano, que se quedó inicialmente a las puertas del ascenso, obtuvo finalmente plaza en Tercera Federación después de la reestructuración de la competición y la renuncia del Sárdoma a continuar en la categoría.
As Celtas B, la referencia que no pudo subir
El punto de partida obliga a mirar al filial celeste. As Celtas B fue campeón del grupo la pasada temporada, con 53 puntos en 22 jornadas, pero no pudo optar al ascenso porque el primer equipo competirá esta campaña en Segunda Federación. La situación dejó al Victoria CF como representante gallego en la promoción, una oportunidad que el conjunto coruñés terminó aprovechando para subir.
El filial celeste vuelve ahora a una liga más larga y con una exigencia distinta. La cantera de As Celtas continúa alimentando al primer equipo —que afrontará este curso su estreno en Copa de la Reina— y la Tercera Federación vuelve a funcionar como un escalón competitivo clave para el proyecto.
Tras el campeón, el curso anterior dejó un bloque muy igualado. Lóstrego y Friol terminaron con 47 puntos, mientras el Victoria FC cerró la campaña con 40. Son referencias útiles para medir el nivel previo, aunque las plantillas, los ascensos y los movimientos del verano obligan a empezar prácticamente desde cero.
Dos plazas que cambian por completo la pelea de arriba
La gran diferencia de esta temporada está en el premio. La RFEF ha confirmado que la Tercera Federación comenzará el 12-13 de septiembre y concluirá el 9 de mayo, sin fase de promoción al final del campeonato. En el grupo gallego, la hoja de ruta competitiva contempla que los dos primeros clasificados obtengan el ascenso directo a Segunda Federación.
Es un cambio importante respecto al camino del curso pasado. Ya no habrá que terminar arriba y superar después una eliminatoria para completar el salto. La regularidad durante las 26 jornadas tendrá todavía más peso y multiplica el valor de cada enfrentamiento directo entre los candidatos.
La modificación está ligada a la reorganización prevista para 2027/28, cuando también cambiará la estructura de las categorías nacionales superiores. M90 ya adelantó en julio que la nueva temporada traería un escenario más favorable para ascender; ahora el calendario y la composición completa del grupo permiten dibujar con mayor precisión la pelea.
Una liga con muchos partidos que contar
Más allá del ascenso, el crecimiento hasta 14 participantes amplía también el interés territorial. Habrá 26 jornadas, más derbis y más cruces entre proyectos que representan modelos muy diferentes de crecimiento del fútbol femenino gallego.
El Boiro afrontará su segundo año nacional con la experiencia de la temporada del debut; Friol sigue siendo uno de los nombres históricos del fútbol femenino gallego; Lóstrego viene de pelear en la zona alta; el Bergantiños continúa consolidando su estructura y Tomiño, Orzán, O Val o Domaio volverán a medir su evolución en una categoría que cada temporada exige un poco más.
Y esta vez habrá también nuevos focos: el regreso del Villalonga a Tercera, el estreno nacional del Rosalía, el salto del Atlético San Pedro y la aparición del Victoria CF B. Cuatro historias nuevas dentro de una competición que empieza a parecerse cada vez más a lo que el fútbol femenino gallego lleva años reclamando: una base nacional amplia, competitiva y con caminos reales hacia arriba.