La EFM Concello de Boiro ya prepara su segundo curso en Tercera Federación femenina con una ventaja que hace un año no tenía: conoce la categoría, sus exigencias y buena parte de los rivales. El conjunto barbanzano vuelve a ponerse en marcha con Miguel Ángel Ramos al frente del banquillo, en la que será su cuarta temporada como técnico.
Buena parte del bloque del pasado curso continúa en la plantilla, aunque también se han producido salidas y nuevas incorporaciones. La permanencia vuelve a ser el objetivo principal, pero esta vez el Boiro quiere empezar a construirla desde las primeras jornadas y evitar algunos de los errores propios del estreno.
La experiencia, el principal punto de partida
Ramos lo resumió en declaraciones recogidas por La Voz de Galicia: «Non partimos de cero e comezar cunha boa dinámica sempre é bo e transmite confianza».
El técnico entiende que el conocimiento acumulado durante la pasada campaña debe permitir al equipo competir con mayor estabilidad desde el inicio. La EFM Concello de Boiro ya sabe qué exige la categoría y también conoce mejor a los adversarios, un factor que puede resultar clave en una temporada que volverá a tener como prioridad asegurar la continuidad.
La RFEF sitúa el comienzo de la Tercera Federación femenina en el fin de semana del 12 y 13 de septiembre y el final de la competición el 9 de mayo. El nuevo curso tendrá, además, una estructura más larga que la del pasado campeonato.
Fichar en Barbanza sigue siendo complicado
Uno de los principales condicionantes del proyecto sigue siendo la captación de futbolistas. Ramos explicó a La Voz que la localización complica la llegada de jugadoras, especialmente por la competencia de las áreas de Vigo y A Coruña y por el tiempo de desplazamiento que deben asumir quienes llegan desde fuera.
Por eso el club concede cada vez más importancia al filial. El segundo equipo apenas tiene dos años de vida, pero la idea es que termine convirtiéndose en un vivero estable de futbolistas para el primer equipo.
El crecimiento de estructuras femeninas en Galicia es cada vez más visible. Esta pretemporada, por ejemplo, el Rosalía también prepara su salto a una nueva exigencia nacional, mientras otros proyectos como As Celtas continúan dando pasos adelante.
Los favoritos y la preocupación por Vista Alegre
Ramos coloca entre los equipos llamados a pelear arriba a As Celtas, Friol, Lóstrego y Atlético Vilalonga. El Boiro, en cambio, asume un objetivo distinto: competir con regularidad y llegar cuanto antes a una zona de tranquilidad.
La principal preocupación antes de comenzar sigue siendo el estado del césped de Vista Alegre. El entrenador mostró su descontento con las condiciones del terreno de juego y con el impacto que pueden tener en la calidad de los entrenamientos y en la prevención de lesiones.
Con ese contexto, el Boiro entra en la fase decisiva de su preparación. Ya no es el recién llegado que afrontaba por primera vez una categoría nacional: ahora tiene una temporada de experiencia a la espalda y quiere que ese aprendizaje se note desde el primer partido.