El conjunto ourensano abrió la pretemporada con una derrota por 2-0 ante un rival recién descendido de categoría superior, pero dejó señales competitivas en su primer ensayo antes del salto estatal
El EFF Rosalía ya ha puesto el balón a rodar en una pretemporada distinta a todas las anteriores. El conjunto ourensano disputó su primer amistoso del verano en el XI Trofeo Sanxenxo de fútbol femenino y cayó por 2-0 ante el Atlético Vilalonga, un adversario que llega de competir un escalón por encima y que convirtió el estreno en una prueba de exigencia desde el primer minuto.
Más allá del marcador, el partido sirvió para empezar a medir el salto que espera al Rosalía en su nueva etapa dentro del fútbol nacional. El equipo de Alberto Tamayo entra en un curso que cambia el listón competitivo y obliga a acelerar la adaptación a ritmos, duelos y escenarios diferentes.
El Rosalía se sostuvo antes del primer golpe
El Vilalonga arrancó con más posesión, pero sin traducir ese dominio en ocasiones claras. Con el paso de los minutos, el Rosalía fue encontrando sitio, equilibró el centro del campo y también consiguió asomarse al área rival. Una de sus mejores llegadas nació de un envío de Candela que encontró a Aldarita, en una acción que confirmó que las ourensanas no habían viajado a Sanxenxo únicamente para acumular minutos.
El primer gol llegó en el minuto 34. Emma aprovechó un centro desde la derecha para marcar de cabeza y colocar el 1-0. Tras el descanso, Carla amplió la ventaja en el 59 con un disparo lejano que tocó en el poste antes de acabar dentro.
Calor, cambios y primeras conclusiones
La segunda mitad perdió continuidad por la acumulación de sustituciones y por el fuerte calor. El juego se concentró más en la zona central y las áreas aparecieron menos, una fotografía bastante habitual en los primeros amistosos de agosto, cuando las piernas todavía están negociando con la carga de trabajo.
Para el Rosalía, el resultado queda en un segundo plano frente al aprendizaje. Tamayo incidió después del encuentro en que este tipo de rivales permite comprobar desde el inicio que la nueva categoría exigirá más y que todavía queda mucho trabajo por delante.
El club ourensano llega a esta pretemporada después de un verano que abre una etapa de mayor dimensión deportiva. M90 ya siguió al Rosalía en su conquista de la Copa Deputación y el nuevo curso lo coloca en un mapa femenino gallego cada vez más amplio, en el que también el Victoria CF afronta un salto histórico y As Celtas siguen creciendo dentro de su propio proyecto.
El primer examen no dejó puntos porque todavía no los hay en juego, pero sí una pista: el Rosalía necesitará aprender rápido. Sanxenxo fue solo el primer aviso.