El derbi gallego entre el Racing Club Ferrol y el Pontevedra CF ha sido declarado de alto riesgo. El partido se disputará el sábado 3 de octubre a las 16:30 horas en A Malata y obligará a reforzar de forma notable el dispositivo de seguridad habitual en Primera Federación.
La Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte incluyó este martes el encuentro entre los dos equipos gallegos dentro de la relación de partidos de alto riesgo. La medida implica controles adicionales, mayor presencia policial y una gestión más estricta de la afición visitante. La información ha sido publicada también por medios como Diario de Pontevedra y por EFE.
Qué cambia con la declaración de alto riesgo
Este tipo de catalogación obliga a extremar las medidas tanto en el exterior como en el interior del estadio. Entre las consecuencias habituales figuran la prohibición de venta presencial de entradas el mismo día del partido, la delimitación de zonas específicas para la afición visitante y un control reforzado de los accesos.
El Ministerio del Interior ya ha aplicado estas medidas en anteriores encuentros considerados de alto riesgo y señala que los dispositivos se amplían especialmente en la vigilancia de las hinchadas y en la coordinación entre clubes, Policía Nacional y responsables de seguridad.
En el caso del Racing-Pontevedra, la afición granate quedará concentrada en los sectores de Fondo Norte que determine el club ferrolano, con controles específicos en el acceso y seguimiento del desplazamiento desde Pontevedra.
Un derbi con antecedentes recientes
La decisión no es nueva en este emparejamiento. La pasada temporada ya fueron declarados de alto riesgo tanto el Pontevedra-Racing disputado en Pasarón como el Racing-Pontevedra de A Malata. El precedente inmediato refuerza el carácter especial de un derbi que suele movilizar a numerosos aficionados de ambos clubes.
El Racing llegará además a la cita después de un calendario exigente y con A Malata todavía condicionado por las obras de remodelación de la cubierta. El equipo de Javi Vázquez ya viene afrontando semanas de máxima exigencia en este inicio de temporada.
A Malata, con dispositivo reforzado
El estadio ferrolano vive además una situación particular por las obras en la cubierta, que han obligado a reubicar temporalmente a algunos abonados. Ese condicionante logístico se suma ahora a un operativo de seguridad que será más exigente de lo habitual.
El objetivo será garantizar que el derbi mantenga el ambiente de una gran cita gallega sin incidencias fuera del terreno de juego. En lo deportivo, Racing y Pontevedra volverán a cruzarse en un encuentro que siempre tiene temperatura alta desde la grada.
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