El Celta volverá a tener menos margen de recuperación que otro de los equipos españoles que compiten en Europa League. LaLiga ha fijado el Celta-Betis para el domingo 25 de octubre a las 16:15 horas, apenas tres días después de que los de Claudio Giráldez jueguen en Glasgow ante el Celtic.
El contraste con la Real Sociedad es evidente. El conjunto donostiarra también disputará Europa League el jueves 22 de octubre a las 21:00, en su caso frente al Lillestrøm en Noruega, pero su partido de Liga ante el Levante arrancará el domingo a las 18:30 horas. Es decir, dispondrá de dos horas y cuarto más de recuperación que el Celta, además de jugar en casa ese fin de semana.
En el caso celeste, el calendario europeo también está confirmado: tras el estreno en Nicosia, el equipo recibirá a la Juventus el 15 de octubre y visitará al Celtic el día 22 a las 21:00. Tres días después tendrá que estar preparado para recibir al Betis en Balaídos.
Dos horas y cuarto que no son un detalle
Sobre el papel, la diferencia puede parecer pequeña. En la práctica, en semanas con viaje europeo, dos horas y cuarto adicionales pueden tener impacto en descanso, regreso, sueño, tratamiento físico y planificación de la sesión de recuperación.
El Celta tendrá que volver desde Glasgow, recuperar a la plantilla y preparar un partido de máxima exigencia ante un Betis que esta temporada compite en Champions League. La cita de Balaídos ya estaba fijada para las 16:15, un horario que vuelve a colocar al equipo celeste en una ventana menos favorable que otro club español con compromiso europeo el mismo jueves.
Una queja que ya viene de atrás
El malestar no nace de esta jornada. La temporada pasada, el celtismo ya expresó su descontento por varios repartos de horarios tras partidos europeos. La comparación entonces se hacía con el Betis, que en numerosas ocasiones dispuso de una franja posterior para su compromiso liguero.
Este curso la comparación se desplaza a la Real Sociedad. Ambos jugarán Europa League el jueves 22, ambos lo harán fuera de casa y ambos tendrán Liga el domingo. La diferencia estará en el reloj: el Celta arrancará a las 16:15; la Real, a las 18:30.
LaLiga distribuye los horarios atendiendo a múltiples condicionantes —televisión, seguridad, descanso mínimo y programación global—, pero desde la óptica competitiva la comparación vuelve a dejar al Celta con menos margen.
El calendario empieza a pesar
El problema no es únicamente ese fin de semana. La fase de liga de la Europa League obliga al Celta a encadenar viajes largos, partidos cada tres o cuatro días y una gestión física mucho más exigente que la de un equipo sin competición continental.
Por eso, cada hora cuenta. Giráldez tendrá que rotar, repartir minutos y administrar cargas, algo que ya se ha visto en este arranque de temporada. El proyecto ha demostrado capacidad para convivir con contextos difíciles, pero eso no convierte el calendario en un factor menor.
El Celta no pide privilegios: pide que, cuando el calendario aprieta por igual, el margen de recuperación también se parezca.
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