El nuevo Racing Club Ferrol empieza a dejar de ser una colección de fichajes para convertirse en un equipo reconocible. Cuatro jornadas no bastan para sacar conclusiones definitivas, pero sí para detectar tendencias. El conjunto de Javi Vázquez suma siete puntos de doce, ha enlazado dos victorias consecutivas, ha convertido A Malata en su primer gran punto de apoyo y empieza a encontrar jerarquías dentro de una plantilla profundamente renovada.
El contexto importa. El Racing arrancó la temporada con solo nueve futbolistas que continuaban del curso anterior, dos regresos muy reconocibles como David Castro y Jesús Bernal y una larga lista de incorporaciones. El mercado terminó dejando un grupo de 22 jugadores y una sensación evidente: había muchas piezas nuevas que encajar. Apenas unas semanas después, algunas ya ocupan un lugar muy definido. Otras todavía están buscando su sitio. El proceso puede seguirse en la evolución que va desde el cierre de una plantilla muy remodelada hasta las dos últimas victorias en A Malata.
Javi Vázquez ya ha encontrado un primer once
La primera señal de estabilidad llegó ante el Barakaldo. Después del 3-2 frente al Real Unión, Javi Vázquez repitió exactamente el mismo once: Lucas Díaz; Migue Leal, Ger Nóvoa, Monju y Álvaro Ramón; Fabio y Jesús Bernal; Endika Buján, Roberto Arroyo y Dani Ojeda; y Raúl Alcaina.
No significa que el equipo esté cerrado, pero sí que el técnico empieza a tener una estructura de confianza. El Racing ha pasado de un empate en Fadura y una derrota en Almendralejo a dos victorias consecutivas en las que ha ofrecido registros diferentes: ante el Real Unión ganó desde la verticalidad y el intercambio de golpes; frente al Barakaldo lo hizo desde la paciencia, el control y una mejor gestión del resultado.
El propio entrenador ha insistido en que todavía está lejos del Racing que imagina. Tras el último triunfo llegó incluso a recordar que «no somos todavía el Racing que yo sueño». La frase encaja bien con el momento: el equipo empieza a funcionar, pero todavía está en construcción.
Migue Leal, la gran sorpresa del arranque
Si hay un nombre que ha roto el guion en estas primeras semanas es Migue Leal. El lateral derecho no solo ha ofrecido continuidad defensiva. Se ha convertido también en una amenaza ofensiva inesperada y ya suma dos goles en cuatro jornadas.
Marcó el 3-0 ante el Real Unión apareciendo dentro del área y volvió a decidir una semana después con el 1-0 frente al Barakaldo, atacando el segundo palo tras un centro de Álvaro Ramón. En dos partidos consecutivos, un lateral terminó siendo determinante en el área rival.
Su impacto resume bastante bien lo que está buscando Javi Vázquez: laterales con recorrido, presencia alta y capacidad para incorporarse sin romper el equilibrio. Migue Leal está respondiendo por encima incluso de lo que podía esperarse en producción ofensiva. En el último 1×1 de M90 fue el jugador más destacado.
Álvaro Ramón da profundidad y la pareja de centrales gana estabilidad
En el otro costado, Álvaro Ramón se ha convertido en una de las piezas de mayor recorrido del equipo. Ya dejó ante el Real Unión un dato físico llamativo —1,3 kilómetros recorridos a alta intensidad— y volvió a tener incidencia directa ante el Barakaldo con la asistencia del gol de Migue Leal.
Por dentro, Ger Nóvoa y Monju empiezan a construir una pareja reconocible. Ambos son nuevos en el proyecto y han ido ganando peso a medida que avanzaban las jornadas. El partido ante el Barakaldo dejó la primera portería a cero del curso y una imagen bastante más sólida en el área propia que la ofrecida en el tramo final frente al Real Unión.
Detrás queda todavía competencia. David Castro regresó al club con peso específico, Saúl García ofrece experiencia y Edgar Pujol es otra alternativa para una línea en la que Javi Vázquez dispone de más variantes de las que ha utilizado hasta ahora.
Lucas Díaz responde cuando aparece el peligro
Lucas Díaz ha arrancado como dueño de la portería. No siempre ha tenido mucho trabajo, pero frente al Barakaldo respondió en el momento más delicado: después del 1-0 realizó varias intervenciones importantes cuando el conjunto vasco adelantó líneas.
La primera portería a cero de la temporada fue también una pequeña liberación colectiva. El Racing había encajado en las tres jornadas anteriores y especialmente dolorosos habían sido el empate recibido en el 90 en Fadura y los dos goles tardíos del Real Unión cuando el partido parecía cerrado.
Fabio y Bernal empiezan a ordenar el centro
El centro del campo también empieza a tener una pareja reconocible. Fabio aporta equilibrio, continuidad en la salida y capacidad para sostener la posición, mientras Jesús Bernal ha recuperado rápidamente un papel importante en un escenario que conoce perfectamente.
El regreso de Bernal no era un fichaje convencional. El aragonés ya había sido una pieza capital en el Racing del ascenso y aporta un conocimiento del club y de A Malata que ayuda a reducir el periodo de adaptación de una plantilla tan nueva. Su lectura táctica y su capacidad para dar criterio al juego están ayudando a que el Racing tenga más control con balón.
Vicente Esquerdo aparece, de momento, como una alternativa para cambiar el ritmo o añadir control desde el banquillo, mientras Azael García y Sekou Djanbou todavía tienen margen para ganar protagonismo.
Arroyo ha llegado para ser importante
Entre los fichajes, Roberto Arroyo es uno de los que ha tardado menos en hacerse visible. Su actividad entre líneas, la agresividad para atacar espacios y su capacidad para conducir hacia el área le han convertido en una de las piezas más dinámicas del ataque.
Ya marcó ante el Real Unión y su desgaste ha sido considerable desde el inicio. En Almendralejo, por ejemplo, completó 1,1 kilómetros a alta intensidad en un partido disputado bajo unas condiciones de calor extremas. Más allá del gol, está aportando movilidad y una energía que encaja bien con la idea de Javi Vázquez.
Ojeda aporta oficio y Buján profundidad
Dani Ojeda representa otra clase de fichaje. No llega como apuesta de futuro, sino como futbolista de experiencia que conoce el fútbol profesional y sabe interpretar los momentos del partido. Su influencia se ha ido viendo más con el paso de las semanas y ante el Barakaldo participó en la jugada que acabó en el gol de Migue Leal.
El propio canario ha explicado que el equipo empieza a generar automatismos: «Cada vez nos vamos entendiendo mejor». Es probablemente una de las mejores definiciones del momento actual del Racing.
Endika Buján, por su parte, ofrece desborde y profundidad. Todavía no ha convertido esa actividad en grandes cifras, pero sí está ayudando a ensanchar el campo y a ofrecer una salida exterior que el equipo necesitaba.
Alcaina empieza a responder a la apuesta
El Racing buscó durante buena parte del verano una referencia ofensiva y Raúl Alcaina fue uno de los movimientos más importantes del mercado. Llegó con 161 partidos y más de 8.700 minutos de experiencia en Primera Federación, un bagaje que le convertía en el delantero más contrastado del nuevo frente ofensivo. El propio jugador se fijó en su presentación un objetivo personal ambicioso: alcanzar al menos diez goles.
Su estreno goleador llegó ante el Real Unión, atacando el segundo palo en un saque de esquina. Una semana después volvió a mandar el balón a la red ante el Barakaldo, aunque el FVS anuló el tanto por una falta previa de Arroyo.
Más allá del gol, Alcaina está ofreciendo apoyos, contacto con los centrales, movimientos al espacio y presencia constante en el área. A estas alturas parece claramente por delante en la carrera por el puesto de nueve.
Eto’o, Ropero y Raúl Blanco: la segunda oleada todavía espera
La profundidad del ataque todavía no se ha terminado de definir. Etienne Eto’o llegó en el cierre del mercado y está entrando desde el banquillo. Tiene potencia, presencia física y un perfil diferente al de Alcaina, pero todavía necesita minutos para asentarse.
Unai Ropero tampoco ha encontrado continuidad como titular, mientras Raúl Blanco está empezando a aparecer como una pieza para agitar los partidos desde la segunda mitad. El regreso del moañés añade creatividad y capacidad para jugar entre líneas, pero su integración llegó más tarde que la de buena parte del grupo.
Ahí aparece uno de los márgenes de crecimiento más claros del Racing: Javi Vázquez ya tiene un once reconocible, pero todavía necesita aumentar el número de futbolistas capaces de cambiar los partidos desde el banquillo.
De un punto de seis a una sensación diferente
El arranque tuvo dudas. El Racing dejó escapar la victoria en Fadura en el minuto 90 y perdió después 1-0 en Almendralejo. Un punto de seis y la sensación de que el equipo producía más de lo que reflejaban los resultados.
A Malata cambió el tono. El 3-2 ante un Real Unión que llegaba como líder dio la primera victoria y el 1-0 frente al Barakaldo confirmó la reacción. El Racing suma ahora siete puntos, cinco goles a favor y cuatro en contra. En casa, el balance es perfecto: seis puntos de seis.
Más importante todavía: el segundo triunfo corrigió uno de los problemas del primero. Ante el Real Unión, el equipo dejó que un 3-0 casi terminara convertido en un susto enorme. Frente al Barakaldo protegió un 1-0, soportó el empuje rival y cerró el partido sin encajar.
Un proyecto que ya tiene protagonistas
Cuatro jornadas dejan todavía demasiada temporada por delante, pero el nuevo Racing empieza a enseñar una primera estructura. Migue Leal es la sorpresa; Álvaro Ramón añade profundidad; Ger Nóvoa y Monju empiezan a asentarse; Fabio y Bernal ordenan; Arroyo aporta energía; Ojeda experiencia; y Alcaina empieza a convertirse en la referencia ofensiva que el equipo buscaba.
Detrás quedan futbolistas con margen para crecer y una plantilla que todavía no ha exprimido todas sus alternativas. Ahí estará buena parte del siguiente paso de Javi Vázquez.
El Racing todavía no es el equipo terminado que imagina su entrenador. Pero ya empieza a parecerse bastante más a un equipo que a un proyecto.