Tres jornadas han bastado para que la Tercera Federación gallega empiece a dibujar sus primeras jerarquías. Todavía es pronto para hablar de candidatos definitivos, pero ya hay una evidencia: el CD Boiro es el único equipo que mantiene el pleno. Nueve puntos de nueve, mientras alrededor empieza a formarse un grupo muy compacto de perseguidores y, en la parte baja, aparecen las primeras urgencias.
La tercera jornada cambió bastante el paisaje. Sarriana y Lalín llegaban también con seis de seis, pero ambos perdieron; el Racing Villalbés aprovechó para colocarse segundo con siete puntos y equipos como Barco y Alondras confirmaron que quieren estar arriba. La fotografía completa deja una liga comprimida, con muchos equipos separados por muy poco y con historias muy distintas después de apenas 270 minutos.
El Boiro, el único que no falla
El equipo de José Tizón es el gran protagonista del arranque. Después de ganar sus dos primeros partidos, volvió a responder en A Grela con un 0-2 ante el Silva que le permite quedarse solo al frente de la clasificación con nueve puntos.
No es solo el pleno. El Boiro está mostrando una regularidad competitiva que, en una categoría tan igualada, vale mucho. Ha sabido sacar adelante partidos distintos y llega al primer pequeño corte de la temporada con dos puntos de margen sobre el segundo.
El Villalbés se coloca a la estela
El Racing Villalbés también está dejando una impresión muy seria. Sigue invicto y ya suma siete puntos después de superar al Céltiga por 3-2 en uno de los partidos más entretenidos del fin de semana. Adri Castro, Raúl Melo y Sergio Otero marcaron para los chairegos, mientras Francisco López hizo los dos goles visitantes.
El 3-2 de A Magdalena colocó al Villalbés segundo y confirmó algo importante: el conjunto lucense está sabiendo competir incluso en partidos abiertos, algo que no siempre resulta sencillo en esta categoría.
Sarriana y Lalín pierden el pleno
La jornada también sirvió para frenar a dos equipos que habían arrancado con seis puntos de seis. La Sarriana cayó por 2-0 ante un Alondras que golpeó en los momentos decisivos. Los de Cangas marcaron justo antes del descanso y sentenciaron en el añadido, enlazando así su segunda victoria consecutiva después del tropiezo inicial.
El Lalín también perdió por primera vez. Lo hizo en Espiñedo, donde el Arenteiro consiguió al fin romper una larguísima espera. Wiliams Fode decidió en el tiempo añadido y dio al conjunto carballiñés su primera victoria después de 18 compromisos oficiales sin ganar.
El resultado deja a Sarriana, Lalín, Barco y Alondras igualados a seis puntos, una pequeña concentración en la zona alta que explica hasta qué punto la categoría está todavía abierta.
El Barco vuelve a hacerlo sobre la hora
El Barco es otro de los equipos que alcanza los seis puntos. Su victoria ante el Portonovo tuvo además una carga emocional importante: empezó perdiendo y terminó remontando con un gol de Óscar en el 90+3.
El 2-1 de Calabagueiros refuerza a un equipo que ya había ganado en la primera jornada en Espiñedo y que, pese al tropiezo posterior ante el Silva, vuelve a meterse de lleno en el grupo de cabeza. La remontada ante el Portonovo fue una de las historias de la jornada.
El Arteixo se instala arriba y el Estradense reacciona
El Atlético Arteixo suma cinco puntos después de imponerse por 0-1 al Viveiro en Cantarrana. Sin hacer demasiado ruido, se ha instalado en la parte alta y sigue sin perder de vista a los equipos que ocupan las primeras posiciones.
También respiró el Estradense. Después de un arranque complicado, remontó al Atlético Coruña Montañeros y ganó 3-1 en A Estrada. Pedrosa lideró una reacción que permite al conjunto rojillo alcanzar los cuatro puntos y alejarse de la parte más delicada de la tabla.
Seis equipos comprimidos en cuatro puntos
La igualdad se ve especialmente bien en la zona media. Pontevedra B, Estradense, Gran Peña, Portonovo, Silva y Antela están todos alrededor de los cuatro puntos tras tres jornadas. Ninguno ha conseguido todavía una regularidad suficiente para escaparse, pero tampoco están lejos de los puestos altos.
El Gran Peña y el Antela firmaron un 0-0 en Barreiro, en un partido condicionado por las expulsiones visitantes. El Pontevedra B, por su parte, rozó la victoria en As Somozas, pero Asier Santalla apareció en el minuto 90 para rescatar el 1-1 para los locales.
Son resultados que ayudan a entender el tipo de liga que se está formando: muy pocos partidos cómodos, muchos marcadores cortos y una clasificación en la que una sola victoria puede hacer subir varios puestos de golpe.
Arenteiro respira; Somozas, Céltiga y Viveiro miran hacia abajo
La victoria ante el Lalín fue especialmente importante para el Arenteiro. Después de dos derrotas y de todo el contexto económico y deportivo del verano, el 1-0 de Espiñedo le permitió sumar sus primeros tres puntos y cortar una dinámica que venía desde la pasada temporada.
Más abajo, el Somozas suma dos puntos y todavía no conoce la victoria. El Céltiga se queda con uno después de perder en A Magdalena, mientras que el Atlético Coruña Montañeros también sigue en la zona baja tras caer en A Estrada.
La situación más delicada es la del Viveiro. Tres jornadas, tres derrotas, cero puntos y todavía ningún gol a favor. El 0-1 ante el Arteixo profundizó un mal inicio que ya ha colocado a Marcos Pereiro bajo mucha presión. En M90 analizamos cómo el Viveiro ha tocado fondo en este arranque.
Una Tercera sin margen para relajarse
La lectura después de tres jornadas es clara. El Boiro ha tomado la delantera, pero detrás no hay distancia suficiente para hablar de fugas. El Villalbés está a dos puntos; cuatro equipos aparecen con seis; el Arteixo se mueve cerca y buena parte de la zona media está concentrada en apenas un resultado.
Y eso convierte cada jornada en una prueba distinta. Los que empezaron arriba ya han comprobado que el margen de error es mínimo; los que arrancaron abajo todavía tienen tiempo de sobra para reaccionar, pero algunos empiezan a necesitar hacerlo cuanto antes.
Solo han pasado tres jornadas. Pero la Tercera gallega ya ha dejado claro que va a ser una liga de muy poco margen.