Markel Artetxe se despide del Racing con una emotiva carta
El central vasco Markel Artetxe ha anunciado su salida del Racing de Ferrol a través de una carta de despedida dirigida a la afición racinguista. «Siento de corazón que no hayan salido las cosas como a todos nos hubiera gustado, y ha llegado el momento de separar nuestros caminos», escribió el defensa, que llegó al club la pasada temporada procedente del Barakaldo CF.
Un recuerdo especial para Lugo y agradecimiento al club
En su mensaje, Artetxe destacó el cariño recibido desde el primer día y guardó un recuerdo especial para un desplazamiento concreto: «Aquel desplazamiento a Lugo quedará siempre en mi recuerdo, donde me enseñasteis de verdad lo que es el sentimiento racinguista». El central también quiso agradecer el trabajo de quienes hacen posible el día a día del club desde un segundo plano: «Me gustaría agradecer a los miembros del club, a esos trabajadores en la sombra que hacéis nuestro día a día mucho más sencillo», además de mencionar al staff y a sus compañeros de vestuario.
Una temporada que no cumplió las expectativas
La salida de Artetxe se enmarca en el contexto de una temporada que terminó muy por debajo de lo esperado para el club ferrolano, lo que ha derivado en una profunda renovación de cara al nuevo curso, tanto a nivel de banquillo como de plantilla. El central, formado en la cantera del Eibar, llegó a A Malata con buen cartel tras dos ascensos consecutivos logrados con el Barakaldo, pero su etapa racinguista no se prolongará más allá de esta primera temporada.
Otra salida más en el verano de reconstrucción de A Malata
El adiós de Artetxe se suma a otras salidas recientes en el club, en un verano marcado por los cambios estructurales en A Malata. Apenas dos días antes, el club también se despedía de Kiko Corredoira, preparador físico durante seis temporadas, en un proceso de renovación generalizado que busca asentar un proyecto completamente nuevo bajo la dirección de Javi Vázquez y Álex Vázquez. El propio Artetxe cerró su despedida con un último mensaje cargado de cariño: «Allá donde vaya, siempre me llevaré un trocito de Ferrolterra en el corazón».