El CD Lugo ha vuelto a asomarse a una zona de la clasificación que guarda mucha historia. La victoria en el derbi ante el Racing de Ferrol dejó al conjunto de Borja Fernández con 13 puntos de 15 posibles, empatado en lo más alto del Grupo 1 de Primera Federación con la UD Logroñés.
El equipo riojano conserva la primera plaza por la diferencia general de goles, pero el arranque albivermello ya ha recuperado un recuerdo que llevaba casi nueve años guardado: el Lugo no ocupa el liderato en solitario desde octubre de 2017.
De aquel Lugo de Francisco al de Borja Fernández
Hay que regresar a la temporada 2017/18 para encontrar al Lugo solo en lo más alto de una clasificación. Entonces competía en Segunda División y estaba dirigido por Francisco Rodríguez. En la jornada 12, después de derrotar al Nàstic de Tarragona, el conjunto rojiblanco alcanzó el liderato con 23 puntos.
Fue uno de los momentos más altos de aquella etapa del club en el fútbol profesional. El Lugo compartía zona noble con equipos como Granada, Sporting, Rayo Vallecano u Osasuna y se mantuvo durante buena parte del curso cerca de los puestos de privilegio. Terminó aquella campaña en la duodécima posición con 55 puntos, pero aquel liderato quedó grabado como una de las fotografías más potentes de su larga estancia en Segunda.
Nueve años después, el equipo vuelve a mirar hacia arriba. La situación competitiva es distinta y apenas se han disputado cinco jornadas, pero el inicio del bloque de Borja Fernández ya tiene entidad propia.
13 puntos de 15 y una victoria de carácter en el derbi
El Lugo llegó al duelo contra el Racing sin conocer la derrota y salió del Anxo Carro con otra victoria. Un gol de Álex Gallar decidió el partido (1-0) y elevó el balance hasta los 13 puntos de 15 posibles.
El encuentro también mostró dos caras del equipo. Los rojiblancos dominaron buena parte de la primera mitad y después tuvieron que resistir el empuje ferrolano. Borja Fernández definió ese segundo tiempo como “un ejercicio brutal de resistencia”, una frase que resume bien la capacidad competitiva que está mostrando su equipo.
La victoria en el derbi ante el Racing permitió al Lugo dormir como líder. Un día después, la UD Logroñés ganó 3-5 en Mérida con dos goles en el tiempo añadido y recuperó la primera plaza gracias al golaveraje general, dejando a ambos conjuntos igualados a 13 puntos.
Un arranque que invita a mirar arriba sin perder el suelo
El propio Borja Fernández ha rebajado cualquier euforia prematura. “Son solo puntos ganados”, explicó tras el derbi. El mensaje encaja con el momento de la temporada: cinco jornadas son demasiado pocas para extraer conclusiones definitivas, pero suficientes para detectar tendencias.
Y la del Lugo es evidente. El conjunto albivermello ha construido un inicio de campeonato muy sólido, continúa invicto y ha vuelto a situarse en el escaparate principal de su grupo. La RFEF ya destacaba antes de esta jornada que Lugo, Logroñés, Cacereño y Bilbao Athletic formaban el grupo de invictos que dominaba la zona alta.
Ahora la estadística histórica añade otra capa al arranque. El Lugo todavía no ha recuperado aquel liderato en solitario de 2017, pero vuelve a tenerlo al alcance. Después de casi nueve años, la puerta vuelve a estar delante.