Borja Fernández salió del derbi ante el Racing de Ferrol satisfecho por una victoria que, a su juicio, mostró las dos caras que necesita un equipo para competir arriba. El entrenador del CD Lugo destacó el dominio de los suyos durante la primera mitad y, sobre todo, la capacidad para resistir después del descanso cuando el Racing llevó el partido hacia el área lucense.
El 1-0, decidido por Álex Gallar, mantiene al Lugo invicto y eleva su balance a 13 puntos de 15 posibles. El encuentro ya lo contamos en la crónica del Lugo-Racing, pero la lectura posterior de Borja Fernández dejó una idea muy clara: el técnico considera que su equipo supo jugar un partido completamente distinto en cada mitad.
«La segunda parte fue un ejercicio brutal de resistencia»
Borja fue tajante al valorar el cambio de escenario tras el descanso. «La primera parte creo que es nuestra, creo que fue muy buena», señaló antes de reconocer que el Racing cambió el rumbo del encuentro en la reanudación. Su resumen fue contundente: «Tuvimos que hacer un ejercicio brutal de resistencia».
El preparador lucense explicó que esperaba el recurso al juego aéreo del Racing, un equipo capaz de cargar el área con muchos centros y segundas jugadas. En ese contexto puso especialmente en valor la actuación de Pol Moreno y Marc Martínez, dos de los futbolistas que ayudaron al Lugo a sostener la ventaja cuando el conjunto de Javi Vázquez apretó con más fuerza.
Un equipo capaz de jugar y también de sufrir
Más allá del resultado, Borja Fernández quiso quedarse con la capacidad de adaptación de su equipo. El Lugo había mostrado durante la primera mitad una versión agresiva, con presión y capacidad para progresar con balón, pero terminó el partido defendiendo mucho más cerca de su portería.
«Sabemos tener el balón, sabemos hacer cosas muy buenas con el balón», explicó el técnico, que asumió que hubo un momento en el que el rival fue superior y tocó cambiar de registro. Para Borja, precisamente ahí estuvo una de las claves del triunfo: aceptar que el partido pedía otra cosa y resistir juntos.
El entrenador también insistió en el valor del trabajo colectivo. El Lugo solo ha recibido dos goles en cinco jornadas y volvió a dejar su portería a cero en un derbi en el que el Racing generó varias situaciones de peligro, incluyendo el gol anulado a Eto’o y una acción de Arroyo al límite sobre la línea.
«Esa unión hace que sepamos ayudarnos»
Borja vinculó la solidez defensiva a la cohesión del grupo. La presión en campo contrario, las posesiones largas cuando el contexto lo permite y la capacidad para proteger el área cuando toca sufrir forman parte, según el técnico, de una misma identidad.
«Esa unión, ese estar todos a la misma, hace que en los momentos que tenemos que sufrir sepamos ayudarnos», explicó después de un final en el que el Lugo incluso tuvo que defender con diez tras la expulsión de Morchiladze.
El triunfo permite al Lugo dormir en lo más alto de la clasificación, aunque Borja Fernández mantiene el discurso de prudencia que ha repetido desde el inicio de temporada. El técnico no quiere que el buen arranque cambie el foco: el equipo sigue construyéndose, pero el derbi dejó una prueba de que también sabe ganar cuando el partido deja de parecerse al que había preparado.
Declaraciones recogidas por El Progreso y La Voz de Galicia tras el CD Lugo-Racing Club Ferrol.