Claudio Giráldez no buscó excusas después del 0-2 ante el Athletic. El entrenador del Celta fue especialmente duro con el tramo de partido que siguió al primer gol visitante y reconoció que el equipo quedó muy lejos de la versión que pretende construir.
«Desde el 0-1 fue un desastre», resumió el técnico tras una primera mitad que obligó a cambiar cuatro futbolistas al descanso. La derrota deja al Celta sin victorias después de tres jornadas y coincide, además, con las últimas horas de un mercado en el que Giráldez volvió a señalar dos necesidades concretas para completar la plantilla.
Una primera parte que el técnico no quiso suavizar
El análisis del entrenador fue mucho más severo que una simple explicación de los dos goles encajados. Para Giráldez, el problema estuvo en cómo reaccionó el equipo cuando el Athletic aumentó la intensidad y empezó a ganar duelos, segundas jugadas y metros.
El Celta quiso iniciar desde atrás con pases cortos, pero encontró dificultades para superar la presión visitante. Tras el 0-1 de Berenguer llegó casi de inmediato el 0-2 de Robert Navarro y el equipo perdió orden y seguridad. El propio técnico admitió que al descanso habría podido realizar todavía más cambios.
La segunda parte dejó una reacción en juego y territorio, pero no en el marcador. El Celta tuvo más pelota, se instaló durante más tiempo en campo rival y generó algunas situaciones de peligro, aunque el Athletic mantuvo el control emocional del encuentro.
Faye, el estreno y una defensa todavía en construcción
El debut de Abdoulaye Faye también estuvo en el foco. El central vivió una primera parte exigente y fue sustituido en el descanso. Giráldez evitó convertirlo en responsable individual de una actuación colectiva deficiente y recordó que el futbolista todavía está en proceso de adaptación.
La fotografía defensiva del Celta sigue abierta. El club ha ido modificando piezas durante el verano y la recta final del mercado puede traer todavía movimientos. Esa necesidad ya se intuía antes del partido y el 0-2 la hizo más visible.
Un central y un mediapunta para cerrar el mercado
Giráldez volvió a verbalizar qué posiciones considera prioritarias: un central y un futbolista de perfil ofensivo que pueda actuar entre líneas. No significa que ambas operaciones estén cerradas, pero sí confirma cuál es la hoja de ruta deportiva con la que el club afronta el último día del mercado.
En ese contexto aparece la operación por Stefan Bajcetic, cuyo regreso está encarrilado, además de las decisiones pendientes alrededor de Ilaix Moriba, Carles Pérez y la vía André Almeida. La derrota ante el Athletic no crea por sí sola esas necesidades, pero sí aumenta la presión para resolverlas.
El calendario tampoco concede demasiado tiempo para ajustes. El Celta visita el jueves a la Real Sociedad, dentro de un tramo que M90 ya detalló al repasar los próximos horarios ligueros. Después de una noche que Giráldez calificó sin rodeos, Anoeta aparece como la primera oportunidad para cambiar el gesto.
