El Celta salió mal parado de su primer partido liguero de la temporada en Balaídos. El Athletic Club castigó dos desajustes consecutivos entre los minutos 20 y 22, se colocó 0-2 con los goles de Álex Berenguer y Robert Navarro y administró después una ventaja que los celestes no fueron capaces de discutir en el marcador.
El resultado prolonga un arranque incómodo para el equipo de Claudio Giráldez, que después de tres jornadas todavía no ha estrenado su casillero de victorias. El siguiente examen llegará muy pronto: el jueves 3 de septiembre, a las 21:00, en Anoeta ante la Real Sociedad. LaLiga vuelve a apretar el calendario de un Celta que necesita recuperar sensaciones antes de que la temporada coja velocidad.
El Athletic golpeó justo cuando el Celta buscaba asentarse
El encuentro comenzó con voluntad celeste de tener la pelota, pero el Athletic fue creciendo a través de una presión más agresiva y una circulación mucho más limpia en campo rival. El conjunto vasco encontró el 0-1 en el minuto 20 por medio de Berenguer y, antes de que el Celta pudiera recomponerse, Robert Navarro amplió la ventaja en el 22.
Ese doble golpe cambió por completo la noche. El Celta perdió precisión y confianza, mientras el Athletic encontró espacios para correr y pudo jugar durante muchos minutos con el partido en el escenario que más le convenía. Andrei Radu evitó que el daño fuese mayor en una primera mitad en la que los vigueses tuvieron demasiadas dificultades para progresar y encontrar a sus atacantes.
La ocasión más clara antes del descanso llegó en una acción aislada, pero el dominio territorial y las llegadas de mayor peligro fueron visitantes. El 0-2 al intermedio obligó a Giráldez a actuar de forma contundente.
Cuatro cambios al descanso y una reacción sin gol
El técnico hizo cuatro sustituciones de una tacada: entraron Javi Rueda, Yoel Lago, Miguel Román e Iago Aspas. El Celta adelantó metros, instaló más tiempo el juego en campo del Athletic y consiguió que el partido se pareciese algo más a lo que pretendía desde el inicio.
Ferran Jutglà tuvo una de las mejores oportunidades celestes y el equipo acumuló más presencia cerca del área de Unai Simón, aunque sin la claridad suficiente para transformar esa mejoría en un gol que reabriese el choque. El Athletic redujo riesgos, protegió mejor su área y todavía dispuso de transiciones para sentenciar.
La derrota deja una fotografía incómoda justo en plena recta final del mercado. M90 ya contó cómo el Celta trabaja en el regreso de Stefan Bajcetic y también cómo las salidas y los últimos movimientos condicionan el cierre de plantilla. El partido ante el Athletic añadió argumentos deportivos a una semana que ya venía cargada de decisiones.
Sin tiempo para lamerse las heridas
El Celta deberá pasar página casi de inmediato. El jueves visita a la Real Sociedad en el adelanto de la jornada 6 y después continuará un tramo de calendario de máxima exigencia. Los últimos horarios confirmados por LaLiga tampoco conceden demasiados respiros.
La primera noche liguera en Balaídos terminó, por tanto, con más preguntas que respuestas: dos minutos bastaron para romper el partido y la reacción posterior no alcanzó para cambiar el marcador. El margen de mejora existe, pero la competición ya ha empezado a cobrar puntos.
