Fer Medrano guarda un recuerdo especialmente fuerte de sus dos temporadas en Vigo. El exjugador del Celta Fortuna, que llegó a debutar con el primer equipo en el Santiago Bernabéu, ha repasado su etapa celeste en Ese Podcast y no ha escondido dónde le gustaría volver si pudiera elegir uno de los clubes por los que ha pasado.
El lateral destacó sobre todo el factor humano que encontró en Vigo, una idea que conecta directamente con la actual filosofía de Claudio Giráldez y el peso del grupo dentro del Celta. «Estuve dos años solo, pero teníamos un grupo increíble tanto el primer año como el segundo. Te diría que de los más amigos que me quedan en el fútbol ha sido aquí en Vigo», explicó.
«Me encantaría estar ahí»
Cuando le preguntaron a qué club volvería, excluyendo al primer equipo del Atlético de Madrid, Medrano no dudó: el Celta. Y su respuesta fue más allá de una cuestión deportiva.
«A nivel de grupo, entrenador, de todo, me encantaría. Veo a Pablo Durán, que es el tío más cercano que puede haber con la gente. Le pregunto cómo es el día a día y me da una envidia sana. Me encantaría estar ahí», relató.
Medrano incluso remarcó que su deseo no dependería de la categoría: «Jugar con el Tenerife en Primera sería bonito, pero ahora viendo al Celta… aunque el Celta jugase en Segunda, eh. Solo el día a día, el grupo que tienen los compañeros… eso importa mucho».
La referencia a Pablo Durán no es casual. El delantero es uno de los jugadores que mejor representa esa continuidad entre cantera y primer equipo, una línea que sigue muy presente en un Celta en el que los futbolistas emergentes siguen ganando peso.
El debut más inesperado: zurdo y de lateral derecho en el Bernabéu
Medrano también recordó con detalle su estreno en Primera División. Fue el 22 de abril de 2023 ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. El entonces futbolista del filial entró en el minuto 77 por Kevin Vázquez y lo hizo en una posición poco habitual: lateral derecho pese a ser zurdo. El propio RC Celta recoge aquel debut en su archivo oficial.
«Todo pasa por algo. Yo había ido convocado con el primer equipo varias veces y justo ese día se dio todo. De hecho, debuté de lateral derecho y soy zurdo», recordó. La historia comenzó unos días antes, cuando le avisaron de que debía entrenarse con el primer equipo y empezó a trabajar movimientos específicos en el costado derecho.
La lesión de Kevin fue encendiendo las alarmas en el banquillo. «Me enteré de que Kevin estaba tocado y dije: “cuidado”». Medrano calentó antes del descanso, volvió a hacerlo al inicio de la segunda parte y, después de varios amagos, terminó entrando. «Fue quitarme todo y salir. No estaba nada nervioso y fue bastante bien».
La ficha oficial de aquel Real Madrid-Celta confirma que Medrano sustituyó a Kevin en el minuto 77, en un partido que acabó 2-0 para el conjunto blanco. El club celeste destacó entonces su estreno en LaLiga.
Claudio Giráldez, entrenador y persona
Uno de los nombres que más aparece en su recuerdo es el de Claudio Giráldez. Medrano subrayó una cualidad del técnico que, según él, marca diferencias: «Hay pocos entrenadores, y él es uno, que vea a los jugadores como personas antes que jugadores».
El lateral recordó también un consejo que Giráldez dio al grupo: «Nos dijo que lo que habíamos hecho en ese momento nos había servido para estar donde estábamos. Si queríamos dar un salto más, algo tenía que cambiar o quizá había que hacer algo más».
Y dejó una anécdota muy gráfica de su etapa en el filial. Después de ser expulsado en Riazor, Giráldez le llamó al regresar a Vigo: «Me dijo que descansase hasta el jueves, que llevaba muchos partidos seguidos, que ya tenía pensado que cuando sacara la quinta amarilla me iba a dar descanso. Me dijo: “hasta el jueves no te quiero ver por aquí”».
Ese tipo de gestión de cargas y de vestuario encaja con el modelo que Giráldez ha trasladado posteriormente al primer equipo, donde la convivencia entre cantera, rotaciones y jerarquías se ha convertido en una de las claves del proyecto. La versatilidad y la confianza en perfiles polivalentes siguen siendo una constante.
La otra cara del fútbol: el portero que entrena y no juega
Medrano también se detuvo en una realidad menos visible: la de los porteros suplentes. Puso como ejemplo a Coke, que pasó dos años entrenándose con el primer equipo sin competir regularmente ni con los mayores ni con el filial. «Eso es complicado de gestionar», señaló.
Un testimonio que deja varias capas: el recuerdo del debut, la exigencia del fútbol profesional y, sobre todo, la huella que dejó Vigo. Tres años después de aquel estreno en el Bernabéu, Medrano sigue hablando del Celta como de un sitio al que volvería sin mirar la clasificación.
Foto: RR.SS. RC Celta.
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