El Lugo tiene esta tarde la oportunidad de dejar atrás su última salida sin renunciar a lo que lo ha llevado al liderato. El equipo de Borja Fernández visita al Cacereño, a las 19:00 en el Príncipe Felipe, después de responder ante el Mérida al tropiezo de Irún. Esta vez el examen vuelve a estar lejos del Anxo Carro.
Los lucenses llegan con 25 puntos y cinco de ventaja sobre la UD Logroñés. El 4-1 encajado ante el Real Unión sigue siendo su única derrota liguera; la posterior victoria por 2-1 frente al Mérida frenó cualquier duda inmediata, pero dejó pendiente la respuesta a domicilio.
Ibaider, Palma y Presa amplían las opciones
Borja recupera la disponibilidad de Ibaider Garriz, Arturo Palma y Kevin Presa. El regreso del defensa y la recuperación del atacante aparecen en la convocatoria difundida por el club; el técnico confirmó también la mejoría de Presa, que no pudo participar contra el Mérida tras sentir molestias durante el calentamiento.
Mario Nájera sigue de baja por lesión y Candal queda fuera por decisión técnica. Recuperar futbolistas ofrece más alternativas para preparar el encuentro y modificarlo desde el banquillo, aunque estar disponible no implica entrar directamente en el once.
Ganar primero para mirar después a los perseguidores
El Cacereño ha hecho de su campo un escenario exigente y obliga al Lugo a demostrar que puede llevar la iniciativa sin perder el equilibrio. El antecedente de Irún sirve como advertencia, no como pronóstico: cada partido plantea problemas distintos y la clasificación no resuelve ninguno por adelantado.
La jornada ofrece además un incentivo concreto. Una victoria elevaría al Lugo a 28 puntos y ampliaría provisionalmente a ocho la distancia sobre la UD Logroñés, pendiente de su encuentro en Ferrol. Antes de hacer esas cuentas, el líder necesita completar noventa minutos a la altura de su posición.
