El guardameta de Aldán queda relegado en la jerarquía tras la llegada del internacional turco y estudia una salida antes del cierre del mercado, aunque encontrar destino no será sencillo
El futuro de Iván Villar vuelve a quedar abierto en el Celta. El guardameta de Aldán afronta el último año de su contrato y la incorporación de Altay Bayindir ha cambiado por completo el escenario de una portería en la que parte ahora por detrás del turco y de Ionut Radu. El canterano está dispuesto a estudiar las posibilidades que aparezcan durante las últimas semanas del mercado, aunque tampoco forzará una salida a cualquier precio.
La nueva situación era una de las consecuencias que dejaba entrever la llegada de Bayindir procedente del Manchester United. El internacional turco aterrizó en Vigo cedido y con opción de compra, una operación que elevó considerablemente la competencia bajo palos y dejó a Villar ante una temporada con muy pocas garantías de disponer de minutos. El Celta hizo oficial la incorporación del guardameta el 7 de agosto.
De competir por la portería a convertirse en la tercera opción
El cambio de escenario para Iván Villar es considerable. Radu y Bayindir aparecen como las dos principales alternativas para Claudio Giráldez, mientras el portero gallego corre el riesgo de ocupar un papel similar al que desempeñó Marc Vidal la pasada campaña, cuando terminó el curso sin participar en competición oficial.
Para un guardameta de 29 años que necesita continuidad, quedarse como tercer portero presenta pocas ventajas deportivas. Villar, sin embargo, tampoco se encuentra ante una ruptura con el club. Su vinculación alcanza hasta junio de 2027, después de la renovación firmada en enero de 2024, por lo que cualquier movimiento deberá encajar tanto deportiva como contractualmente para las dos partes.
El canterano conoce además perfectamente el ecosistema celeste. Llegó a la cantera en 2007 y toda su carrera ha estado ligada al Celta, salvo etapas puntuales fuera de Vigo. Esa identificación con el club explica también que su postura no sea la de abandonar Balaídos a cualquier precio: si no aparece una propuesta convincente, permanecer un año más sigue siendo una posibilidad.
El cupo de cesiones complica todavía más una salida en España
Aquí aparece uno de los grandes condicionantes del mercado celeste. La cesión de Carlos Domínguez al Real Oviedo ha llevado al Celta al límite de préstamos nacionales previsto para este mercado, reduciendo considerablemente las alternativas para resolver determinadas situaciones de la plantilla.
En el caso de Villar, esa circunstancia dificulta especialmente una operación temporal con otro club español. El abanico pasa por encontrar una fórmula diferente o mirar hacia mercados extranjeros, algo que reduce el número de destinos potenciales cuando quedan pocas semanas para bajar la persiana del mercado.
No es un detalle menor. El portero necesita encontrar un proyecto en el que tenga opciones reales de competir y el Celta, por su parte, no tiene una necesidad imperiosa de desprenderse de él a cualquier precio. Esa combinación puede hacer que la situación se prolongue prácticamente hasta los últimos días de agosto.
Manu Fernández y Carles Pérez siguen también en la puerta de salida
Iván Villar no es el único expediente pendiente en A Sede. La llamada operación salida sigue teniendo varios nombres sobre la mesa después de que el Celta haya ido resolviendo algunas de las carpetas que arrastraba desde el comienzo de la pretemporada.
Uno de ellos es Manu Fernández. El central lleva semanas fuera de los planes inmediatos de Giráldez y ya figuraba entre los futbolistas para los que el club buscaba una solución. El mercado portugués aparece como una de las vías que más movimiento está generando en torno al defensa, sin descartarse que una eventual salida pueda acabar acompañada de una rescisión contractual.
Más enrevesado continúa siendo el caso de Carles Pérez. El atacante regresó a Vigo después de su última cesión, pero su elevada ficha limita considerablemente las posibilidades de encontrar acomodo. Su situación económica ya convertía al catalán en uno de los contratos más difíciles de resolver del mercado celeste, por lo que el Celta sigue pendiente de una fórmula que permita reducir el coste de su continuidad sin asumir un impacto excesivo.
El Celta sigue haciendo sitio antes del cierre del mercado
La fotografía de la plantilla ha cambiado bastante durante las últimas semanas. Unai Núñez ya salió cedido al Espanyol y Carlos Domínguez continuará la temporada en Oviedo, mientras Giráldez ha ido tomando decisiones definitivas sobre otros futbolistas.
El siguiente movimiento podría producirse ahora en la portería. Bayindir ha llegado para competir de inmediato, Radu mantiene su posición y Villar ha pasado a una zona incómoda de la plantilla: demasiado importante y experimentado para asumir con naturalidad el papel de tercer guardameta, pero sin una salida sencilla sobre la mesa.
Quedan semanas de mercado y el teléfono todavía puede sonar. Iván Villar no ha cerrado la puerta de Balaídos, pero tampoco la de salida.