Fernando Soriano tiene claro que el RC Deportivo necesita una renovación profunda esta ventana de verano. Entre 7 y 8 incorporaciones previstas, tres contratos que expiran, tres cedidos que regresan a sus clubes de origen y un puñado de situaciones sin resolver dibujan un mercado que va a mantener ocupada a la dirección deportiva durante semanas.
El volumen de movimientos: entre 7 y 8 fichajes sobre la mesa
La cifra que maneja el director deportivo blanquiazul no es menor. Soriano reconoció ante los micrófonos de El Partidazo de COPE que el Dépor incorporará entre siete y ocho jugadores antes de que cierre el mercado estival, una magnitud que refleja tanto las necesidades estructurales del equipo como el volumen de bajas que se van acumulando. No es una reconstrucción, pero se le acerca.
Las posiciones más urgentes están identificadas: se busca un extremo y al menos un delantero centro de garantías. A eso se suma el refuerzo del mediocampo, donde Gijselhart aparece como nombre apuntado para cubrir esa zona.
Las salidas confirmadas y los que vuelven de cesión
El capítulo de bajas tiene tres vías distintas. Por un lado, los contratos que finalizan: Sergio Escudero y Cristian Herrera no seguirán, mientras que la situación de Ximo Navarro permanece todavía en el aire. Por otro, los cedidos que regresan a sus clubes: Gragera vuelve al Espanyol, y tanto Stoichkov como Bouldini retornan al Granada. Tres piezas que desaparecen del vestuario sin coste de negociación, pero que hay que reemplazar.
A ese grupo se añaden siete futbolistas con futuro incierto, cuya continuidad dependerá de las conversaciones de las próximas semanas y del perfil que el cuerpo técnico quiera construir para la plantilla.
El bloque que permanece: los fijos y los casi fijos
No todo es incertidumbre. El Deportivo cuenta con un núcleo estable sobre el que edificar. Ferllo, Parreño y Quagliata tienen la continuidad prácticamente asegurada, igual que los cuatro centrales de la plantilla, aunque Comas es señalado como el elemento más prescindible de ese grupo. Mario Soriano apunta a ser inamovible en el once, y Bill Nsongo dará el salto definitivo al primer equipo con ficha propia.
En ataque, la base también está garantizada: Zaka, máximo goleador del equipo con 12 tantos, y Mulattieri tienen contrato en vigor, lo que da cierta tranquilidad en esa línea antes de buscar refuerzos.
El caso Yeremay: el club no tiene prisa
El nombre que más expectación genera en torno al Deportivo este verano es el de Yeremay. El extremo aparece vinculado al Sporting de Lisboa, pero la posición del club es de calma: no hay urgencia por tomar decisiones ni por forzar una salida. Una postura que puede leerse como confianza en la negociación, o simplemente como el tiempo necesario para que el mercado defina los términos reales de cualquier operación. Para más contexto, el Dépor ya blindó a Yeremay con una cláusula de 140 millones antes de que arrancara el ruido exterior.