El Celta de Vigo ha modificado su planificación deportiva y ahora busca fichar un portero de garantías este verano para acompañar a Andrei Radu. La dirección deportiva ya ha comenzado a recabar informes sobre alternativas en el mercado, una decisión que afecta directamente al futuro de Iván Villar, Marc Vidal y Coke Carrillo. La preocupación por el estado físico con el que el rumano terminó el curso ha acelerado esta búsqueda.

Giro en la hoja de ruta
El mercado de verano del Celta tenía marcadas sus prioridades desde hace semanas: dos centrales, un pivote y dos volantes. Pero en los últimos días, A Sede ha añadido una posición más a la lista de refuerzos. La portería, que parecía cubierta con Andrei Radu como titular indiscutible, se ha convertido en objetivo prioritario tras las últimas conversaciones entre Marco Garcés y Claudio Giráldez.
La confianza en el guardameta rumano es total. Su gran temporada le ha consolidado como una pieza clave en el esquema del técnico gallego. Sin embargo, el desgaste físico acumulado durante el curso ha encendido las alarmas en la dirección deportiva. El club necesita un portero de nivel que pueda aliviar la carga de partidos y garantizar competencia real en la posición.
Iván Villar, en el disparadero
Esta decisión tiene consecuencias directas sobre la plantilla actual. Iván Villar, canterano celeste que ya el pasado verano recibió el mensaje de que podía buscar equipo, vuelve a encontrarse en una situación delicada. Si llega un nuevo portero, el de Aldán pasaría a ser el tercer guardameta del primer equipo en su último año de contrato. Una posición incómoda para un futbolista que ha defendido la camiseta celeste en momentos complicados pero que nunca ha terminado de ganarse la confianza plena de los responsables técnicos.
Marc Vidal, que no ha disputado ni un solo minuto esta temporada, también entra en la ecuación. Con contrato hasta junio de 2028, el club baraja la posibilidad de rescindir su vinculación o buscarle una cesión que le permita recuperar ritmo competitivo. Coke Carrillo, portero titular del Celta Fortuna, completa el trío de afectados por esta nueva estrategia de mercado.
Diego Conde, en el radar
Entre los nombres que suenan con fuerza para reforzar la portería celeste destaca el de Diego Conde. El guardameta del Villarreal, relegado a la tercera posición en La Cerámica por detrás de Tenas y Junior, apenas ha jugado un partido esta temporada y fue en Copa del Rey. A sus 27 años, el madrileño busca un nuevo proyecto donde recuperar protagonismo y el Celta le ofrece esa oportunidad.
El Villarreal no pondría trabas a su salida, consciente de que el portero necesita minutos que no va a tener en el equipo amarillo. Sin embargo, la competencia por su fichaje no será sencilla. El Sevilla también ha mostrado interés en hacerse con sus servicios, lo que podría complicar las negociaciones. La rapidez con la que el Celta cierre el acuerdo será determinante, especialmente si los nervionenses resuelven pronto su situación de propiedad y disponen de más recursos económicos.
Una plantilla por reducir
El fichaje de un portero se enmarca en una estrategia más amplia de reestructuración de la plantilla. El club maneja un plan que contempla entre 10 y 12 salidas frente a solo 5 o 6 incorporaciones. Giráldez ha trabajado esta temporada con 28 futbolistas de la primera plantilla, una cifra que tanto él como la dirección deportiva consideran contraproducente para mantener la calidad de las sesiones y la cohesión del grupo.
Las salidas seguras ya están identificadas: Aidoo, Cervi y Ristic terminan contrato y no tienen oferta de renovación. Mingueza abandonará Vigo salvo sorpresa mayúscula, a pesar de que el club le ha propuesto ser uno de los mejor pagados de la plantilla. Las ofertas del extranjero mejoran sustancialmente su salario actual y el lateral parece decidido a dar el salto.
El perfil que busca Garcés
Marco Garcés ha sido claro sobre las características que debe reunir el nuevo portero. La dirección deportiva ha realizado un estudio exhaustivo sobre cómo generan ocasiones de gol los rivales al equipo de Giráldez. El manejo de centros laterales, las pelotas cruzadas y los disparos de media distancia son elementos cruciales en los que el Celta necesita mejorar. Además, el guardameta debe tener un buen manejo de pies para adaptarse al estilo de juego basado en la construcción desde atrás.
Aunque el director deportivo mexicano ha confesado que le gustaría encontrar un portero maduro, los aspectos técnicos serán determinantes en la elección final. El club ya ha comenzado a recabar informes en los últimos días y explora diferentes alternativas en el mercado, consciente de que el tiempo juega en su contra y que los precios subirán a medida que avance el verano.
Aleix Febas, el primero de varios
El fichaje de Aleix Febas, anunciado como el primer refuerzo para la temporada 2026-27, marca el inicio de un mercado que se prevé intenso en A Sede. El centrocampista llegó con carta de libertad, una fórmula que el Celta quiere repetir en otras posiciones para optimizar recursos. Garcés ha confirmado que el club está atento a jugadores que finalizan contrato el 30 de junio y que pueden encajar en las necesidades del equipo.
La intención es anticiparse a la competencia y tener un alto porcentaje de la planificación cerrada antes de que el mercado entre en su fase más frenética. Sin embargo, el director deportivo también ha reconocido que deben mantener la flexibilidad para reaccionar ante oportunidades de última hora, especialmente en las semanas finales del periodo de fichajes.
Con 29 jugadores con contrato en vigor para la próxima temporada si Marcos Alonso renueva, el Celta afronta un verano de profunda transformación. La portería, que parecía la posición más estable de la plantilla, se ha convertido en una prioridad inesperada que puede marcar el rumbo de todo el mercado celeste.