Borja Iglesias es campeón del mundo. El delantero del Celta se ha convertido en el primer futbolista de la historia del club en levantar una Copa del Mundo, y lo ha celebrado a su manera: envolviéndose con la bandera de Galicia mientras alzaba la medalla de campeón ante la grada del MetLife Stadium.
El primer celeste en ganar un Mundial
El propio Celta se encargó de subrayar el hito nada más consumarse el título: Borja Iglesias se convierte en el primer jugador de la entidad que gana una Copa del Mundo siendo futbolista del club vigués. Un dato con mayor peso simbólico si se tiene en cuenta que el santiagués llegó a la concentración de España en octubre por la puerta de atrás, llamado de urgencia por Luis de la Fuente para cubrir la baja de Lamine Yamal, y termina el curso subido en lo más alto del fútbol mundial.
La bandera de Galicia, protagonista de la celebración
Entre las imágenes que han recorrido las redes durante la última jornada figura un vídeo en el que Borja Iglesias, ya con la medalla de campeón colgada al cuello, recorre el césped del MetLife Stadium con la bandera gallega atada a la cintura y, después, sobre los hombros, entre gritos de alegría dirigidos a la grada. Un gesto que ha sido muy celebrado en Galicia y que convierte al delantero, nacido en Santiago de Compostela, en la cara más reconocible de la comunidad en esta cita mundialista.
De la renuncia a la selección al título mundial
El camino hasta esta imagen no ha sido lineal. En agosto de 2023, Borja Iglesias anunció que dejaba de estar disponible para la selección en un gesto de apoyo a Jenni Hermoso tras el caso Rubiales, una decisión que le mantuvo fuera de la absoluta más de dos años. Preguntado por TVE nada más ganar el Mundial, el delantero reconoció que necesitaba tiempo para asimilar lo vivido y admitió que hasta él mismo dudaba de que fuera a volver a vestir de rojo, resumiendo su regreso con una frase sencilla: «la vida nos coloca donde toca».
Un broche de oro a su año en el Celta
El delantero llega a este título en el mejor momento de forma de los últimos cursos, después de ser el máximo goleador español de la pasada temporada de LaLiga con el Celta y de ganarse la llamada de última hora de Luis de la Fuente gracias a ese rendimiento. Ahora, con la estrella mundial ya en su palmarés, Borja Iglesias afronta la pretemporada celeste convertido en el primer campeón del mundo de la historia reciente del conjunto de Vigo.