El Celta estrenó su pretemporada con un 2-2 en campo del Sporting de Braga, en un amistoso que se pareció más a un partido de competición de lo que suelen ser estos primeros tests de julio. El equipo de Claudio Giráldez remontó una desventaja tardía gracias a un gol de córner en el último minuto, tras un choque en el que el técnico probó dos alineaciones muy distintas entre sí, tanto en propuesta como en edad media.
Un Celta que insinúa mejoras en la salida de balón
Claudio planteó la primera parte con un once que combinaba pilares habituales como Marcos Alonso, Williot y Jutglá con las dos únicas incorporaciones adultas del verano, Febas y Galán, además de canteranos como Hugo González y Burcio. El equipo buscó recuperar dos herramientas que no siempre le funcionaron la pasada campaña: la presión alta y la construcción desde atrás. Con la lógica irregularidad de un primer ensayo de verano, hubo destellos de ambas ideas, con algunos robos arriba y combinaciones interesantes desde la portería.
Hugo González adelanta al Celta con un golazo
El conjunto vigués golpeó primero en el minuto 8, con una internada de Williot que Hugo González culminó con un disparo de gran factura. El valenciano, protagonista en el ascenso del Fortuna, también asumió la responsabilidad de la pelota parada, un rol que ejerció con solvencia durante todo el partido. El Braga, más cómodo físicamente pero conteniéndose de cara a su próximo compromiso europeo, fue ganando terreno en el último cuarto de hora hasta que Carvalho empató de cabeza en un córner antes del descanso.
El Fortuna toma el relevo en la segunda mitad
Tras el paso por vestuarios, Claudio dio entrada a un bloque distinto, con Coke por delante de Iván Villar bajo palos y un ataque compuesto casi en su totalidad por jugadores del Fortuna: Somuah, Angelito y Óscar Marcos, con Joel López en defensa. Fue una segunda mitad más deshilachada, condicionada por la sucesión de cambios propia de estos amistosos, en la que el Braga aprovechó otra acción a balón parado, esta vez un cabezazo de Jonatas, para adelantarse por primera vez en el marcador.
Aspas entra, y el Celta aprieta hasta el final
La salida de Iago Aspas en los minutos finales cambió el ritmo del equipo celeste. El capitán, en su temporada de despedida, generó varias llegadas peligrosas, incluida una suya propia que detuvo el portero luso. El empuje colectivo tuvo premio ya en el último minuto, cuando Carlos Domínguez firmó el 2-2 definitivo rematando otro saque de esquina. También reapareció Miguel Román, cuya lesión había pesado mucho en la recta final del curso pasado, especialmente en la eliminación europea ante el Friburgo.
Giráldez, satisfecho pese a la inferioridad de preparación
En la valoración posterior, Claudio Giráldez se mostró especialmente satisfecho con el nivel mostrado, sobre todo teniendo en cuenta el contexto: su equipo llevaba solo una semana de entrenamientos, mientras que el Braga acumulaba un mes de trabajo y afronta en apenas cuatro días la previa de la Conference League. El técnico reconoció que, en el cómputo global, el rival había sido superior, pero destacó que su equipo compitió bien ante un adversario mucho más rodado. Giráldez se mostró «muy contento, en especial, por el debut de muchos jugadores», citando expresamente las buenas sensaciones dejadas por Galán y Febas en sus primeros minutos, la aportación del bloque llegado del Fortuna, y la reaparición de Miguel Román, de quien destacó su nivel individual tras el parón por lesión.
Primer test superado con nota
Más allá del resultado, el Celta dejó sensaciones de competitividad en un amistoso que un rival ya centrado en su previa de Conference League planteó con intensidad. Para Claudio, la cita sirvió también para enviar mensajes de cara al arranque liguero: la titularidad de Coke, la implicación de los canteranos del Fortuna y la vigencia competitiva de un vestuario que quiere alejarse de los defectos que lastraron la temporada pasada.