Nueve puntos en seis jornadas. Para un recién ascendido, el arranque del Deportivo es más que digno. La derrota ante el Sevilla duele porque corta una dinámica positiva, pero no debería distorsionar la lectura de fondo: el equipo de Antonio Hidalgo ha empezado la temporada compitiendo, sumando y demostrando que tiene argumentos para sostenerse en Primera.
Antes del tropiezo ante el conjunto sevillista, el Dépor había enlazado cinco jornadas sin perder, con dos victorias y tres empates. El 0-1 de Riazor fue la primera derrota del curso y llegó en un partido condicionado también por la expulsión de Angeliño en la segunda parte. El propio club resumió el encuentro y confirmó los nueve puntos tras seis jornadas en su crónica oficial.
El objetivo sigue siendo la permanencia
Conviene recordar cuál es el punto de partida. El Deportivo acaba de regresar a Primera y, aunque la plantilla invita a pensar en una temporada atractiva, el primer objetivo sigue siendo asegurar la permanencia. Todo lo que venga después será crecimiento.
Hay piezas que todavía necesitan tiempo para integrarse, futbolistas que llegaron tarde y otros que siguen ajustándose al ritmo de la categoría. El propio Hidalgo reconoció tras el Sevilla que varios jugadores están todavía en proceso de alcanzar su mejor nivel físico y competitivo.
Eso no resta ambición. Al contrario: si el equipo mantiene la capacidad para competir que ha mostrado en este comienzo, hay mimbres para construir una temporada ilusionante. De hecho, Juanfran llegó a situar al Dépor entre los diez primeros en su análisis del arranque. Pero sin perder la perspectiva.
Primera no espera a nadie
La máxima categoría castiga cada error. Un mal repliegue, una transición mal defendida o una desconexión puntual pueden decidir un partido. El Dépor ya lo comprobó ante el Sevilla y deberá aprender rápido de ello.
La respuesta llega además casi de inmediato. Tras encadenar Getafe, Sevilla y ahora Betis, el calendario somete al equipo a su primer tramo realmente exigente de la temporada. El análisis sobre las rotaciones y la gestión de Hidalgo cobra todavía más sentido en este contexto.
Riazor tiene que empujar
Ahora toca pensar en el Betis. Sin dramatismos y sin euforia desmedida. El Dépor necesita convertir Riazor en ese escenario incómodo que acompaña a los equipos que quieren consolidarse en Primera.
Empujar cada disputa, cada ataque y cada defensa. Porque una temporada de permanencia también se construye así: sumando cuando se puede, resistiendo cuando toca y evitando que una derrota puntual cambie el rumbo.
Cabeza arriba. Nueve puntos en seis jornadas y todavía todo por construir.