La victoria ante Osasuna ha dejado algo más que tres puntos en Riazor: Marc Casadó vuelve a entrenarse con el grupo. El centrocampista completó la sesión del martes 3 de noviembre con sus compañeros, según informó el Deportivo, una noticia relevante para Antonio Hidalgo en plena preparación de la visita al Espanyol. Eso sí, entrenar con normalidad no equivale por sí solo a disponer ya del alta competitiva ni garantiza su presencia en el siguiente partido.
Una alternativa más para una sala de máquinas exigida
El parte de trabajo del club confirmó que Casadó realizó toda la sesión junto al grupo, mientras Eddahchouri y Bright Ede continuaron con sus procesos de readaptación. La planificación del cuerpo técnico contempla un nuevo compromiso el sábado 7, a las 16:15, en el RCDE Stadium, aunque la petición de suspensión de competiciones de la AFE obliga a permanecer atentos a cualquier cambio oficial.
En el triunfo por 2-1 ante Osasuna, Hidalgo introdujo a Amatucci por Villares en la medular. El regreso progresivo de Casadó ampliaría las combinaciones posibles en un puesto que necesita equilibrio: salida limpia tras recuperación, lectura de las coberturas y capacidad para sostener las transiciones. No es una promesa de titularidad, sino una opción táctica adicional que el Deportivo puede estar cerca de recuperar.
La victoria no tapa la asignatura pendiente
Mario Soriano reconoció tras la remontada que el equipo ha insistido incluso en los momentos de menor acierto y que debe reducir los errores pequeños que le están costando goles. El centrocampista remarcó la importancia de sumar en casa, una idea que refleja la recuperación anímica del vestuario. Por su parte, Hidalgo insistió en la necesidad de encajar menos, pese a su satisfacción por el resultado.
La pregunta inmediata es cómo trasladar al campo del Espanyol el criterio que permitió dar la vuelta al marcador en Riazor. El 2-1 ante Osasuna rompió una serie de seis jornadas sin vencer y dejó al Deportivo octavo con 14 puntos tras once encuentros. La recuperación de piezas como Casadó puede ayudar a Hidalgo a administrar mejor los partidos, pero será la solidez colectiva la que determine si esa remontada se convierte en un punto de inflexión.
