Veintisiete remates, doce córneres y ni un gol. El empate del Racing de Ferrol ante la Ponferradina (0-0) dejó una sensación de oportunidad perdida en A Malata, pero Dani Ojeda se niega a convertir la falta de acierto en una crisis de juego. El atacante defendió este miércoles el trabajo del equipo de Javi Vázquez y explicó una de las claves tácticas de su rendimiento: la libertad para abandonar la banda, atraer defensores y abrir espacios en el ataque racinguista.
La explicación de Ojeda a los 27 remates y el gol que no llegó
«27 ocasiones. Es una locura. Creo que el equipo hizo todo para conseguir los tres puntos», afirmó Ojeda en su comparecencia ante los medios. El extremo reconoció que los verdes necesitan mejorar sus cifras goleadoras, pero recordó que la producción ofensiva no depende únicamente de los delanteros. También los defensas tuvieron oportunidades, como Edgar, cuyo remate rechazó el portero rival con la cara, y Monju, que envió otro balón al palo.
El Racing no confundió dominio con eficacia. Como ya analizamos en la crónica estadística del empate ante la Ponferradina, los 27 remates se tradujeron en solo siete disparos a puerta. Ojeda pidió no obsesionarse con el fallo de la última acción: el equipo debe mejorar la elección del pase y de la definición, pero también proteger la confianza que le permite generar tanto.
La pizarra de Javi Vázquez: moverse para hacer dudar al lateral
El análisis más interesante de la rueda de prensa fue táctico. «Las posiciones de partida son solo eso, posiciones de partida», explicó Ojeda. Aunque comience abierto a la izquierda, tiene permiso para acudir a zonas interiores siempre que otro compañero ocupe el espacio libre. La cobertura de Saúl o Álvaro y los automatismos colectivos permiten que su movilidad no deje al Racing desprotegido cuando pierde el balón.
El beneficio aparece cuando el rival defiende con referencias individuales. Ojeda explicó que, al dejar la izquierda, obliga al lateral derecho contrario a decidir entre perseguirlo y abandonar su zona o quedarse y permitir que reciba entre líneas. Es una duda que genera ventajas para el resto de atacantes. El jugador puso como ejemplo una acción que terminó en gol de Arroyo dos jornadas antes. La libertad, por tanto, no es una concesión individual: forma parte del sistema que está construyendo Javi Vázquez.
El disparo desde el centro del campo y la confianza de A Malata
Ojeda volvió sobre la acción que levantó a la grada en el encuentro frente a la Ponferradina. Vio al guardameta Álex Domínguez adelantado, robó la pelota y probó fortuna desde muy lejos. El balón golpeó en el larguero, rebotó en el portero y pasó junto a la línea, sin terminar de entrar. El atacante reconoció que llegó a mirar al banquillo por si alguien podía confirmar un gol que habría sido extraordinario.
En su explicación apareció otro factor: la confianza. Después de una campaña anterior complicada en el plano personal, Ojeda asegura sentirse respaldado por el entrenador, el vestuario y la afición. Ese escenario le permite atreverse con acciones que quizá no intentaría en un momento de menor seguridad. También asumió sin polémica la sustitución del tramo final, aunque reconoció que quería quedarse para lanzar una falta.
El Logroñés, una prueba distinta para el Racing
El siguiente partido será el sábado 7 de noviembre a las 13:00 en A Malata, ante la UD Logroñés. Ojeda distinguió el perfil de la Ponferradina, mucho más replegada, del del rival riojano, que llega con una propuesta más ofensiva y 20 goles anotados. Esa iniciativa puede dejar espacios a su espalda, aunque también exige una mayor atención defensiva.
«Son ellos los que tienen que estar más pendientes de nosotros», sostuvo el racinguista, que considera que el conjunto ferrolano debe mantener su estructura y potenciar sus virtudes en casa. El empate anterior dolió, pero dejó una portería a cero y prolongó la condición de invicto en A Malata. Frente a un adversario directo de la zona alta, el desafío será convertir una producción ofensiva abundante en los goles que permitan acompañar las buenas sensaciones con tres puntos.
Antes de valorar el fútbol, Ojeda quiso expresar, en nombre de la plantilla y del club, sus condolencias a la familia y amigos de Jesús de Miguel y al CD Tenerife por el fallecimiento del jugador. Fue el primer mensaje de una comparecencia en la que recordó que hay situaciones en las que el marcador pasa a segundo plano.
