El Lugo se ha colocado al frente del grupo 1 de Primera Federación y Borja Fernández quiere que la clasificación no se suba a la cabeza de su vestuario. El 3-1 frente a la UD Logroñés deja a los albivermellos con 19 puntos de 21 posibles, cinco victorias consecutivas y el liderato en solitario. El técnico celebró el rendimiento de sus jugadores, pero avisó de que todavía queda mucho campeonato.
«Estamos en un momento muy bueno. Desde el primer día creo que el equipo estuvo a un nivel muy alto», señaló Borja Fernández tras el encuentro. Su mensaje, sin embargo, no fue una invitación a relajarse: «Lo que hay que hacer es seguir trabajando y no creernos que somos los reyes del mambo».
Un líder que también sabe sufrir
El partido ofreció argumentos para el optimismo y motivos para mantener los pies en el suelo. Chiqui marcó dos veces para adelantar al Lugo y la expulsión de Manu Pedreño dejó a los visitantes en inferioridad. Pero el gol de Anai antes del descanso y la roja posterior a Álex Costa devolvieron la igualdad numérica y obligaron al equipo local a administrar su ventaja en la segunda parte. Godoy sentenció desde el punto de penalti.
En declaraciones recogidas por El Progreso tras el partido, el entrenador defendió que su equipo ya había sido superior antes de la primera expulsión. También admitió errores, especialmente en el tramo final del primer tiempo, y puso el acento en el trabajo sin balón de un grupo que ha aprendido a competir en escenarios distintos.
«La gente brega, la gente se junta, la gente no se deja nada», resumió al valorar la implicación colectiva. El Lugo no solo fue capaz de proponer fútbol en ataque; también resistió cuando el encuentro exigió proteger el resultado.
Ulloa, un nombre propio sin perder de vista al grupo
Borja reservó elogios para Alberto Ulloa, un futbolista al que ya conocía de su etapa en Valladolid. Se declaró «encantadísimo» con su aportación, tanto por sus condiciones técnicas como por el esfuerzo que realiza en beneficio del equipo. Aun así, evitó reducir el triunfo a las actuaciones individuales.
La victoria refuerza una trayectoria que está llevando ilusión de nuevo a las gradas del Anxo Carro. El entrenador reconoce esa conexión con la afición, pero su prioridad sigue siendo la misma: conservar la exigencia diaria para que los 19 puntos de este arranque sean una base y no una meta.
El Lugo dejó atrás a uno de sus rivales directos en la tabla. Ahora, en palabras de su entrenador, toca disfrutar del momento sin perder la perspectiva: el liderato se celebra, pero se defiende sobre el césped.
El equipo lucense venía de imponerse en el duelo ante la UD Logroñés, mientras que el análisis individual del encuentro refleja el protagonismo de Chiqui, Arturo Palma y otros integrantes del equipo.