A Moreira fue durante 40 partidos un recinto inexpugnable que se convirtió en un sueño para el modesto Antela. Dos años sin perder en casa fue donde fraguaron los ascensos inmediatos de Primera Futgal a Preferente y de esa categoría a Tercera Federación. El dicho de “A Moreira é A Moreira” podía equipararse, salvando las distancias, a aquel otro, en italiano macarrónico, que dejó grabado Juanito en la mente del madridismo: “90 minuti en el Bernabéu son molto longo”.
Los 40 partidos sin perder quedaron fijados con la derrota del Antela ante el Boiro en el partido de semifinales de la fase gallega de la Copa Federación.
Un fortín que dio paso a un nuevo escenario
Sin embargo, el salto cualitativo del club de Xinzo de Limia al fútbol estatal pareció llevar consigo un peaje que tuvieran que pasar los blanquinegros en sus estrenos competicionales en la propia A Moreira.
Precisamente, en el primer partido oficial de carácter estatal jugado por los antelanos en su campo, el de la primera eliminatoria de dicha Copa Federación, ante el Gran Peña, trajo consigo que a los dos minutos, debido a un desplazamiento rotuliano, que afortunadamente no tendría más consecuencias, obligó a Bruno Gómez a sustituir al lastimado Xabi Lamas por Mauro cuando solo habían transcurrido tres minutos de juego.
De Xabi Lamas a Iñaki Bellido
El pasado domingo, en partido correspondiente a la segunda jornada, A Moreira no abrió sus puertas por obras de mejora de su césped. Los dirigentes antelanos presentaron a su equipo en Tercera Federación en el campo del lado, el José Antonio Fernández Carrera, de hierba sintética.
Como si la maldición en forma de lesiones también estuviera extendida a dicho recinto, a los cinco minutos del choque contra el Alondras sucedió lo que nadie quería. Iñaki, uno de los puntales del cuadro local y futbolista histórico por ser quien anotó el primer gol de la historia del Antela en Tercera Federación, sufrió un traumatismo en una pierna que le obligó a dejar el choque a los cinco minutos.
Negrete fue quien lo reemplazó y, con ello, los campos de Xinzo cobraron al Antela lo que tanto le dieron en los dos últimos años.
Fuente de los datos: Carlos Castro.