El Pontevedra CF no quiere convertir su primera derrota del curso en un problema mayor de lo que es. Rubén Domínguez ha pedido calma, autocrítica y trabajo antes de visitar este viernes a una UD Logroñés que ha arrancado la temporada con pleno de victorias.
El técnico granate insistió en que el equipo sigue en plena construcción y que los tropiezos también forman parte de ese proceso. La derrota por 1-3 ante el Bilbao Athletic dejó una primera parte muy pobre, aunque el equipo mejoró tras el descanso. M90 ya analizó ese partido de dos caras en Pasarón, en el que los cuatro cambios del intermedio modificaron por completo el tono del Pontevedra.
«Hay que estar tranquilos, hay que estar serenos», resumió Domínguez, que puso el foco en la capacidad de reacción y en la necesidad de aprender rápido. El mensaje enlaza con lo que venía diciendo incluso cuando el equipo había firmado seis puntos de seis: ya entonces advertía de que había «muchísimo que mejorar».
Perder también forma parte del camino
Domínguez recordó que una temporada de 38 jornadas obliga a convivir con derrotas y momentos incómodos. Su lectura no pasa por dramatizar, sino por utilizar cada tropiezo como información para ajustar piezas, relaciones y comportamientos dentro del campo.
El entrenador también destacó la respuesta del grupo en los entrenamientos posteriores. Para él, la preocupación tras una derrota empieza a desaparecer cuando ve al equipo trabajar «a full» y con ganas de corregir. Esa reacción interna es, precisamente, uno de los indicadores que más valora en una plantilla con muchas caras nuevas.
El Pontevedra afronta el curso con 13 incorporaciones y todavía está en ese periodo de conocimiento mutuo entre cuerpo técnico y jugadores. El propio Domínguez subrayó que el tiempo debe ayudar a definir qué futbolistas encajan mejor juntos y qué asociaciones pueden dar más rendimiento.
La derrota ante el Bilbao Athletic, una advertencia útil
El técnico fue claro al revisar el último partido: el Pontevedra regaló demasiado tiempo y además tuvo que jugar el tramo final con uno menos. Aun así, el equipo se mantuvo con opciones de puntuar, algo que Domínguez quiere convertir en una referencia competitiva.
La profundidad de plantilla es otro de los aspectos que valora positivamente. Frente al Bilbao Athletic, cuatro cambios alteraron la inercia del encuentro y demostraron que hay alternativas. Esa variedad también se está reflejando en ataque: siete futbolistas diferentes ya han participado directamente en los seis goles granates de este inicio liguero.
Las Gaunas mide la capacidad de reacción
La siguiente prueba no será sencilla. La RFEF sitúa a la UD Logroñés como líder del Grupo 1 después de tres jornadas, con nueve puntos de nueve y tres victorias consecutivas. El Pontevedra, séptimo con seis puntos, visita este viernes Las Gaunas a las 21:00 horas.
Domínguez no se fía de la etiqueta de recién ascendido. Considera al conjunto riojano un rival con potencial, bien reforzado y con una identidad muy clara. El objetivo pasa por ser ambiciosos sin perder el control emocional que el técnico reclama tras el primer revés del campeonato.
El mensaje, en definitiva, es sencillo: ni el Pontevedra era invencible después del seis de seis ni ahora ha perdido el rumbo por una derrota. La respuesta se medirá en Las Gaunas, donde el equipo tendrá la primera oportunidad inmediata de demostrar que el tropiezo ante el Bilbao Athletic dejó aprendizaje y no cicatriz.