El conflicto abierto entre el Deportivo y una parte importante de su masa social da un giro justo antes de la visita del Valencia a Riazor. Según avanzó Riazor.org, el club, la Federación de Peñas, Riazor Blues y Old Faces alcanzaron este viernes un acuerdo tras la reunión celebrada para desbloquear la situación de Marathón Inferior.
La consecuencia más inmediata será visible este domingo: la animación regresará a Riazor ante el Valencia, después de varias semanas de protestas y de una grada marcada por el silencio en el estreno liguero frente al Elche.
Qué cambia tras el acuerdo
El entendimiento establece que las condiciones específicas aplicadas a Marathón Inferior dejarán de funcionar como un documento independiente. En su lugar, se elaborará un anexo integrado en las condiciones generales de los abonos del Deportivo.
El club mantendrá, eso sí, los procedimientos de identificación y control vinculados al uso de los abonos de esa zona, así como los mecanismos oficiales para ceder o liberar localidades. El objetivo es mantener esos controles dentro del marco general del club y con la mayor flexibilidad posible para los abonados.
Por su parte, los representantes de la afición se comprometen a colaborar activamente con el Deportivo en el cumplimiento de esas normas y en la prevención de comportamientos violentos, intimidatorios, discriminatorios o que puedan derivar en sanciones para la entidad.
Un paso para cerrar una fractura que venía de lejos
El acuerdo llega después de varias semanas de tensión. M90 ya contó cómo el Deportivo abrió una mesa de diálogo para intentar recomponer la relación con su afición, en un contexto marcado por las protestas contra las nuevas condiciones aplicadas en Marathón Inferior.
El desencuentro había alcanzado una dimensión considerable durante el regreso a Primera. En el primer partido liguero en casa, Riazor combinó la celebración del regreso con una protesta visible en las gradas, mientras que el club también había introducido medidas para facilitar la cesión y liberación de los abonos de Marathón Inferior.
El pacto alcanzado este viernes no borra de golpe el conflicto, pero sí abre una nueva etapa. La primera imagen llegará este domingo: un Riazor que volverá a tener animación en uno de los sectores que históricamente ha marcado el pulso del estadio.