El conflicto entre el Deportivo y una parte importante de su masa social entra en una nueva fase justo antes de la visita del Valencia a Riazor. El propio RC Deportivo confirmó oficialmente el acuerdo marco alcanzado este viernes 28 de agosto con representantes de la afición para recuperar un clima de confianza y unidad alrededor del club.
El entendimiento busca compatibilizar las demandas planteadas por los colectivos de aficionados con las obligaciones legales, organizativas y de seguridad del Deportivo como responsable de los partidos. Uno de los puntos centrales es preservar Marathón Inferior como uno de los principales focos de animación de ABANCA-RIAZOR, dentro de un marco de convivencia, respeto y responsabilidad.
Qué cambia tras el acuerdo
El club elaborará un anexo a las condiciones generales de los abonos, de modo que Marathón Inferior deje de tener un documento independiente con condiciones particulares. Ese anexo se incorporará a las condiciones generales cuando sea desarrollado y firmado; a partir de entonces, las condiciones particulares actuales quedarán sin efecto.
El Deportivo mantendrá los procedimientos de identificación y control de utilización de los abonos de Marathón Inferior, de acuerdo con la normativa vigente. También seguirán operativos los canales oficiales para que las personas abonadas puedan ceder o liberar su localidad, tratando de ofrecer la mayor flexibilidad posible dentro de las obligaciones que debe cumplir el club.
Por su parte, los representantes de la afición se comprometen a colaborar en el conocimiento y cumplimiento de esas condiciones y en la prevención de comportamientos violentos, intimidatorios o discriminatorios. Club y aficionados trabajarán además de forma conjunta para prevenir cánticos, expresiones o conductas que puedan incitar al odio, a la violencia o desembocar en sanciones para el Deportivo.
Una tregua para volver a hablar de fútbol
El acuerdo llega después de varias semanas de tensión. M90 ya contó cómo el Deportivo abrió una mesa de diálogo para intentar recomponer la relación con su afición, en un contexto marcado por las protestas contra las nuevas condiciones aplicadas en Marathón Inferior.
El desencuentro había sido especialmente visible en el regreso a Primera División. En el primer partido liguero en casa, Riazor combinó la fiesta del retorno a la élite con una protesta en las gradas, mientras que el club había introducido mecanismos para facilitar la cesión y liberación de los abonos de Marathón Inferior.
Ahora las dos partes se comprometen a dejar atrás sus diferencias y comenzar una nueva etapa. El horizonte inmediato es el Deportivo-Valencia de este domingo: una cita en la que Riazor puede recuperar uno de sus grandes activos competitivos, el empuje de una grada que durante años ha marcado el pulso de los partidos.

