La futura ciudad deportiva del CD Lugo ha dado un paso administrativo relevante y, al mismo tiempo, empieza a perfilar con más detalle la dimensión del proyecto. La Xunta de Galicia ha emitido informe ambiental estratégico favorable —con condiciones— para el Plan Especial de Infraestructuras y Dotaciones previsto en Cupeiro, en el municipio de Outeiro de Rei, lo que permite seguir avanzando en la tramitación de una infraestructura largamente esperada por el club albivermello.
La actuación abarca 96.272,6 metros cuadrados junto a la N-VI. La resolución de la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático concluye que no son previsibles efectos ambientales adversos significativos siempre que se cumplan las medidas fijadas para proteger el patrimonio cultural del entorno y mejorar la integración paisajística del complejo.
Tres campos y un edificio de alto rendimiento
El proyecto ordena la parcela en tres grandes zonas. La primera, de 42.462 metros cuadrados, se destinará a pistas e instalaciones deportivas al aire libre. La segunda, de 32.376 metros cuadrados, quedará reservada principalmente a espacios libres. La tercera, con 21.430 metros cuadrados, contempla una edificación de hasta dos plantas vinculada a usos de alto rendimiento, alojamiento y residencia.
Sobre el terreno están previstos tres campos de fútbol, además de un espacio de juego de menor tamaño y las edificaciones auxiliares necesarias para el funcionamiento de la instalación. Es el núcleo de una ciudad deportiva que pretende concentrar buena parte de la estructura futbolística del Lugo y reducir la dependencia de instalaciones externas.
Miniestadio, residencia y 25 habitaciones
El alcance deportivo va más allá de los tres terrenos de juego. Según los detalles del plan de negocio del club recogidos por El Progreso, la Academia contempla un miniestadio con capacidad para alrededor de 1.000 espectadores, pensado para albergar partidos del filial y del equipo femenino, además de dos campos de césped natural y uno de césped artificial.
La propuesta incluye asimismo oficinas del club, gimnasio, espacios de entrenamiento y tecnificación y una residencia para futbolistas con 25 habitaciones. Esa parte residencial es una de las claves del proyecto porque permitiría al Lugo ampliar su radio de captación y alojar a jóvenes jugadores sin depender de soluciones externas.
El club maneja también la idea de convertir el complejo en un centro de trabajo para el primer equipo, la cantera y el fútbol femenino, además de utilizarlo como plataforma para proyectos formativos propios.
Más de cinco millones y un proyecto que viene de lejos
La ciudad deportiva no es una idea nueva. La obligación de desarrollar una instalación de este tipo ya aparecía en el pliego de la venta de acciones del club en 2015, aunque sin un calendario cerrado ni una inversión concreta. Desde entonces, el proyecto ha cambiado de ubicación y de formato varias veces.
En 2018 llegó a presentarse una propuesta en Sanfiz, dentro del término municipal de Lugo, pero los problemas de calificación del suelo impidieron que siguiese adelante. Posteriormente, el proyecto se desplazó a Outeiro de Rei, donde ahora ha superado uno de los trámites ambientales esenciales.
El presidente Ronald Baroni explicó a comienzos de año que el club ya trabajaba con presupuesto y análisis volumétrico y del suelo. Según el plan de negocio citado por El Progreso, la inversión se apoyaría en los 5.159.000 euros todavía disponibles del préstamo vinculado a CVC, dentro de una aportación total de 9.770.820 euros. El plazo de ejecución manejado por el club ronda los 14 meses y la previsión incluida en ese plan sitúa la finalización en el primer cuatrimestre de 2027, aunque cualquier calendario definitivo dependerá de los permisos restantes y del inicio efectivo de las obras.
Una Academia también pensada para generar talento
La instalación tiene además una vertiente claramente deportiva y económica. La propiedad quiere aumentar el porcentaje de futbolistas formados por el propio Lugo y convertir la cantera en una fuente estable de jugadores para el primer equipo y también de activos con posible valor de mercado.
Dentro de esa estrategia aparece una futura Escuela Internacional, con captación en mercados exteriores, acuerdos con academias y clubes, programas de tecnificación, campus y actividades de formación. La residencia y las nuevas instalaciones serían la base física para desarrollar ese modelo.
El Anxo Carro y Outeiro de Rei, dos obras para transformar el club
El avance de la Academia coincide con otro frente de infraestructuras abierto por el Lugo: la modernización del Anxo Carro. El estadio y la futura ciudad deportiva responden a necesidades distintas, pero forman parte de una misma intención de actualizar la estructura del club.
En el plano deportivo, el equipo de Borja Fernández también ha comenzado el curso con señales positivas y viene de una victoria ante el Coria en la que el técnico destacó el carácter competitivo del grupo.
La luz verde ambiental no equivale todavía al inicio de las obras, pero sí despeja uno de los pasos administrativos más importantes. Después de más de una década de proyectos, cambios de ubicación y aplazamientos, la Academia del CD Lugo entra en una fase más concreta.