Borja Fernández terminó el estreno liguero del Lugo en el Anxo Carro satisfecho por la capacidad de su equipo para resistir, adaptarse a un segundo tiempo incómodo y encontrar el premio en el descuento. El 1-0 ante el Coria mantiene invicto al conjunto albivermello y eleva su balance a siete puntos de nueve, pero el entrenador evitó esconder que al equipo todavía le falta continuidad con balón.
La crónica de M90 recoge cómo Guille Berzal decidió el partido en el minuto 92 después de una acción larga de Fernando Embadje. El propio club confirmó el resultado y la secuencia del gol en su crónica oficial del encuentro.
Del dominio inicial a la resistencia
Borja situó en los primeros veinte minutos la mejor fase del Lugo. El equipo consiguió instalarse cerca del área rival y generó ocasiones suficientes para adelantarse antes del descanso. Tras el intermedio, sin embargo, perdió claridad para combinar y tuvo que aceptar un partido más directo y menos controlado.
En esa segunda mitad apareció la faceta que más valoró el técnico: la defensa del área. Los centrales y Embadje sostuvieron al equipo cuando el Coria encontró su mejor tramo, permitiendo que el Lugo llegase vivo a los minutos finales y aprovechase su última oportunidad.
La lectura postpartido publicada por El Progreso este 13 de septiembre resume la satisfacción del entrenador con una frase: «Como equipo estamos funcionando muy, muy bien».
Los cambios también empujan
El gol decisivo nació precisamente desde el banquillo. Berzal no fue titular por primera vez en la temporada, entró en la segunda parte y volvió a resultar determinante. Borja destacó la implicación de quienes comenzaron como suplentes y la competencia interna de una plantilla todavía en construcción.
El entrenador también agradeció la ayuda del público en un estreno con una carga especial para un grupo muy renovado. El Lugo había ofrecido dos actuaciones convincentes fuera de casa ante Unionistas y Ponferradina; ganar el primer partido en el Anxo Carro refuerza esa dinámica incluso sin haber firmado su encuentro más completo.
Siete puntos y una mejora pendiente
La clasificación ofrece un arranque excelente, pero la autocrítica de Borja señala el siguiente escalón. El Lugo necesita tener más tiempo la pelota y evitar que el cansancio lo empuje demasiado pronto hacia ataques precipitados. La verticalidad forma parte del plan, aunque debe convivir con fases de pausa que permitan defender también mediante la posesión.
La victoria ante el Coria deja así dos noticias en una: el equipo ya sabe sufrir y decidir partidos cerrados, y su margen de crecimiento continúa siendo visible. La próxima jornada, en Zamora, servirá para medir cuánto puede sostener ese equilibrio lejos del Anxo Carro.
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