La renovación de Ximo Navarro se ha convertido en la pieza que ordena todo el mercado defensivo del Deportivo: si el lateral de Guardahortuna acepta seguir, Fernando Soriano ficharía un central y dos laterales; si no hay acuerdo, el plan cambia a dos centrales nuevos
En A Coruña hay una negociación que vale por varias. La continuidad de Ximo Navarro, todavía en el aire por las diferencias entre el jugador y el club que adelantó SER Coruña Deportiva, no solo afecta al propio lateral: condiciona la manera en que el Deportivo va a reconstruir toda su defensa para el regreso a Primera División.
Una decisión que arrastra a toda la zaga
El Dépor quiere ser protagonista del mercado en LaLiga EA Sports. Con cinco salidas ya oficializadas y cerca de diez incorporaciones en el horizonte, Fernando Soriano tiene encima de la mesa una reconstrucción casi integral de la línea defensiva. La portería es prioridad —busca un guardameta que dé un salto de nivel en la competencia—, pero el verdadero rompecabezas está más adelante, en el eje y en los costados.
Noubi y Loureiro tienen su sitio garantizado en el centro de la defensa. El resto, en cuadro: Dani Barcia y Arnau Comas viven en la incertidumbre, con el segundo como principal candidato a salir, incluso vía cesión a un grande de Segunda. Y es precisamente ahí donde la figura de Ximo lo cambia todo.
Dos escenarios, dos mercados distintos
El plan A y el plan B del Deportivo dependen de una firma. Si Comas sale y Ximo no renueva, Soriano se vería obligado a incorporar dos centrales para tapar el agujero. Pero si el veterano acepta seguir, el tablero se reordena: el club ficharía un único central y, en su lugar, apostaría por reforzar las dos bandas con un lateral nuevo para cada lado.
La diferencia no es menor. La permanencia de Ximo le daría a Antonio Hidalgo un comodín de lujo para alternar entre la línea de cuatro y la de cinco, una versatilidad táctica que el técnico valora especialmente de cara a una categoría tan exigente.
Más que un futbolista
El interés del club por retener a Ximo Navarro no se explica solo por su rendimiento sobre el césped, que el pasado curso fue notable. Pesa igual o más su papel en el vestuario: es uno de los líderes del grupo, una voz de autoridad y experiencia que el Deportivo no quiere perder en pleno salto a la élite.
Por eso su renovación se ha convertido en algo más que un trámite contractual. El club ya lo situó entre las prioridades de su planificación y Soriano trabaja en una batería de fichajes para no naufragar en Primera. Hasta que Ximo decida, buena parte del mercado defensivo del conjunto coruñés permanece en pausa.