El ascenso ya es historia gloriosa en A Coruña, pero en los despachos de Abegondo el balón ha empezado a rodar antes que en el césped. Fernando Soriano, director deportivo del Deportivo, confirmó que el club trabaja con varias operaciones encarriladas, aunque todavía sin rúbrica definitiva, y dejó claro que la plantilla necesitará una inyección importante para competir en LaLiga EA Sports.
Del baño de masas al mercado: el Dépor cambia el chip
El Deportivo todavía saborea el ascenso, pero el fútbol profesional no concede demasiadas prórrogas emocionales. La celebración blanquiazul ha sido de las que dejan huella, con una ciudad volcada y una afición que volvió a sentirse de Primera tras años de travesía por categorías más ásperas. Pero ahora empieza otro partido: el del mercado.
Fernando Soriano puso voz a esa nueva fase del proyecto. El responsable deportivo del Dépor admitió que hay fichajes muy encaminados, aunque matizó que no existe ninguna operación cerrada al cien por cien. En lenguaje de mercado: hay conversaciones calientes, pero todavía falta pasar por notaría futbolística.
Entre 8 y 10 refuerzos: una revolución controlada
La cifra deslizada por Soriano marca el tamaño del reto. El Deportivo se mueve en un escenario de entre ocho y diez incorporaciones, una cantidad elevada pero lógica para un equipo que acaba de cambiar de escalón competitivo.
No se trata solo de fichar por fichar. La Primera División obliga a subir el nivel físico, técnico y táctico. Los errores se pagan al contado, las áreas pesan más y cada punto cuesta como una hipoteca en Riazor con vistas al mar.
El club necesita reforzar líneas clave, elevar la competencia interna y rodear al bloque del ascenso de futbolistas con capacidad para sostener el ritmo de LaLiga EA Sports. El objetivo no será ganar titulares en junio, sino llegar vivo y reconocible a mayo.
Soriano, de arquitecto del ascenso a constructor de la permanencia
La continuidad de Fernando Soriano hasta 2029 no es un detalle menor. El Deportivo ha apostado por mantener al hombre que ha pilotado la reconstrucción deportiva del club, primero en la salida del barro y ahora en el regreso al escaparate nacional.
Su gran examen ya no será ascender, sino acertar en el tipo de futbolista que necesita el Dépor. En Primera, un fichaje mal elegido no solo ocupa una ficha: puede condicionar un sistema, un vestuario y hasta una permanencia.
Por eso el mensaje de Soriano tiene doble lectura. Por un lado, transmite actividad y ambición. Por otro, pide calma: las operaciones avanzadas no se anuncian hasta que están firmadas. En el mercado, como en el área pequeña, celebrar antes de tiempo suele acabar en despeje del central.
El vestuario del ascenso no se toca… pero se mejora
El Dépor no puede permitirse perder su identidad. El bloque que logró el ascenso tiene un valor emocional y competitivo evidente. Hay automatismos, jerarquías, sentido de pertenencia y una conexión con Riazor que no se compra en ninguna agencia de representación.
Pero LaLiga EA Sports exige fondo de armario. Harán falta piernas para competir, experiencia para sufrir y talento diferencial para decidir partidos cerrados. El salto no perdona sentimentalismos: quien fue importante en Segunda puede seguir siéndolo, pero necesitará competencia real al lado.
La clave estará en encontrar equilibrio. Ni desmontar el grupo que devolvió al Deportivo a la élite, ni caer en la nostalgia de pensar que todo lo que funcionó abajo funcionará igual arriba.
Riazor espera nombres, pero sobre todo garantías
La afición blanquiazul quiere ilusión, y el mercado siempre alimenta la imaginación. Cada rumor prende rápido en A Coruña, donde el regreso a Primera ha reactivado la autoestima de un club histórico.
Sin embargo, el desafío no está en anunciar muchos nombres, sino en acertar perfiles. Laterales con recorrido, centrales fiables, músculo para la medular, desequilibrio en tres cuartos y gol: ahí se suele decidir la permanencia de los recién ascendidos.
El Deportivo ya ganó el partido del ascenso. Ahora Soriano juega otro, más silencioso pero igual de importante. Y esta vez no habrá cánticos en María Pita hasta el pitido final: el mercado acaba de empezar y el Dépor necesita fichar con bisturí, no con confeti.