El CD Lugo tiene identificada su hoja de ruta para el mercado de verano, pero todo pasa por un paso previo: cerrar el nombre del nuevo técnico. Mientras la dirección deportiva avanza en esa búsqueda, hasta 14 futbolistas del primer equipo se quedan sin contrato el 30 de junio con el club sin pronunciarse aún sobre su continuidad.
El entrenador, antes que todo
La prioridad en los despachos del Anxo Carro es clara. Recio lo dejó dicho sin rodeos: primero se ata al técnico, y solo después se toman decisiones sobre la plantilla. Cedidos, jugadores con contrato expirado y posibles refuerzos del mercado quedan en espera de ese movimiento. La lógica es sencilla: el nuevo entrenador tendrá voz en qué perfiles interesan para el proyecto.
El club trabaja además con la intención de reducir el tamaño de la plantilla. El objetivo declarado es operar con en torno a 20 o 22 futbolistas, completando huecos con jugadores del filial. Con once profesionales ya con contrato en vigor, el margen para retener a los que terminan vínculo es limitado. Una apuesta por la cantera que el propio Dani Galán, técnico del filial, ya avaló tras una temporada en la que cinco jugadores debutaron con el primer equipo.
Los imprescindibles que más cotizan fuera
Dentro del bloque de los 14 liberados, dos nombres concentran la mayor atención. Iker Unzueta llegó al Lugo con una cláusula de temporada más otra opcional, y lo que ha hecho sobre el césped justifica que la dirección deportiva quiera activar esa opción: fue el máximo goleador del equipo con 11 tantos en 37 partidos y 2.567 minutos, el jugador con más presencia en el campo en toda la temporada. Su rendimiento le ha generado mercado fuera, y habrá que competir por él.
Álex Balboa fue el tercer jugador con más minutos de la campaña (2.295), pieza habitual del esquema. Sin embargo, su temporada ha despertado el interés de clubes de Segunda División, lo que complica seriamente su permanencia en Lugo.
Casos complicados: lesiones, rendimiento y ambiente
Josep Gayá y Víctor Pastrana son los dos futbolistas en situación más delicada. Ambos sufrieron lesiones graves y, aunque el club les facilitará la recuperación en sus instalaciones, el propio Recio fue cauto al hablar de su futuro. Diego Caballo acumuló 1.811 minutos pero las lesiones musculares y la irrupción invernal de Pere Haro fueron mermando su protagonismo.
El caso más ruidoso es el de Lago Júnior. El extremo marfileño disputó 35 partidos y 1.683 minutos, pero su rendimiento no estuvo a la altura de su ficha —la más elevada del vestuario—, y a eso se añaden fricciones con una parte de la afición y episodios polémicos en redes. Su continuidad en el Lugo 2026-27 se antoja muy improbable.
Los que podrían tener opciones
No todo son despedidas anunciadas. Iago López, con 1.512 minutos en 22 partidos pese a lesiones y una sanción de tres jornadas al final de la temporada, tiene el perfil de canterano y su vinculación con la tierra como argumento a favor. El portero Iker Piedra, con 1.170 minutos, también entra en el rango de perfiles que el club podría querer preservar por edad, rendimiento y coste. Txus Alba (1.098 minutos) y Santi Samanes (1.065) tuvieron más presencia en la primera vuelta que en la segunda. Trigueros y Borja Sánchez, con menor protagonismo, no apuntaron méritos suficientes para que su continuidad figure entre las prioridades.
La hoja de ruta, en todo caso, arranca por el banquillo. Javi Recio, que renovó hasta 2028, ya tiene claro el orden: entrenador primero, plantilla después.