Samuele Mulattieri ha puesto voz italiana al ascenso del Deportivo a Primera División tras una temporada en la que marcó 4 goles decisivos vestido de blanquiazul. El delantero, cedido por el Sassuolo, reconoce en una entrevista concedida a el Corriere Della Sera que llevaba tiempo con ganas de probar el fútbol español y que encontró en A Coruña un entorno muy distinto al que había vivido en Italia. Su futuro sigue abierto: el Dépor puede comprarlo, pero el atacante todavía tiene dos años más de contrato con el club neroverde.
El ascenso también tuvo acento italiano
El regreso del Deportivo a Primera no se entiende solo desde los nombres más mediáticos del vestuario. En una temporada larga, con 42 jornadas y mucha tensión acumulada, también cuentan los futbolistas que aparecen en momentos concretos y suman justo cuando el equipo lo necesita.
Ahí entra Samuele Mulattieri. El delantero italiano llegó cedido por el Sassuolo y acabó dejando 4 goles que tuvieron peso real en el camino del ascenso. No fue una campaña lineal para él, porque sufrió problemas físicos y le costó mantener continuidad, pero su aportación terminó siendo importante en el objetivo colectivo.
El Dépor vuelve a LaLiga y Mulattieri se marcha al verano con una etiqueta difícil de comprar: futbolista útil en una temporada de ascenso.
A Coruña le cambió el mapa
Mulattieri aterrizó en el Deportivo después de saber que no entraba en los planes del Sassuolo para la Serie A. Tenía opciones en la parte alta de la Serie B italiana, pero la posibilidad de jugar en España le sedujo desde el primer momento.
El atacante reconoce que llevaba tiempo con la idea de probar el fútbol español. Y la experiencia, al menos por lo que transmite, le ha dejado huella.
La adaptación no fue solo deportiva. También encontró una ciudad volcada con su equipo. Para un jugador que llega de fuera, comprobar que la camiseta del Dépor aparece en la calle, en los saludos y en la conversación diaria ayuda a entender rápido dónde se ha metido.
“No es como en Italia”
Una de las reflexiones más llamativas de Mulattieri tiene que ver con el sentimiento de pertenencia. El italiano destaca que en A Coruña todo gira mucho alrededor del Deportivo, algo que no siempre ocurre en ciudades grandes de Italia, donde la afición puede estar más repartida o no identificarse tanto con el club local.
En Galicia encontró otra cosa: cercanía, apoyo constante y un club que se vive de puertas hacia fuera. Los aficionados lo paran, lo saludan y lo animan por la calle.
Para un futbolista cedido, eso no es un detalle menor. Puede llegar por contrato, pero acabar compitiendo también por responsabilidad emocional. En A Coruña, el Dépor no se deja en el estadio al acabar el partido.
Un fútbol diferente al italiano
Mulattieri también ha comparado el fútbol español con el italiano. Su lectura es clara: en España la pelota va más rápido, se da más importancia a la técnica y se trabaja de forma distinta la gestión del juego.
El delantero no lo plantea como una crítica, sino como parte de su aprendizaje. Ya había vivido una experiencia fuera de Italia en el Volendam neerlandés, y entiende este paso por el Deportivo como otro tramo de formación.
Para el Dépor, contar con un atacante capaz de adaptarse a ese contexto fue importante. Para él, la aventura blanquiazul le permitió probar otra liga, otro ritmo y otro tipo de exigencia.
Tercera promoción en su carrera
El ascenso con el Deportivo no es el primero en la carrera de Mulattieri. El delantero ya había vivido experiencias similares con Frosinone y Sassuolo, con números más altos de cara a portería en esas etapas.
En A Coruña sus cifras fueron más discretas, pero el valor estuvo en la oportunidad de sus goles. Cuatro tantos pueden parecer pocos para un delantero, pero no pesan igual si llegan en momentos determinantes.
Ese matiz explica por qué su paso por el Dépor deja una sensación positiva. No fue el máximo protagonista del curso, pero sí uno de esos secundarios que acaban apareciendo en la foto buena.
El futuro queda en manos del mercado
La gran pregunta ahora es si Mulattieri seguirá en el Deportivo en Primera División. El club blanquiazul dispone de la posibilidad de comprarlo, aunque el futbolista mantiene dos años más de contrato con el Sassuolo.
La decisión dependerá de la planificación deportiva, del encaje económico y del papel que el Dépor quiera reservarle en una categoría mucho más exigente.
Mulattieri, por su parte, no cierra la puerta. Ha sido feliz en A Coruña, ha contribuido al ascenso y ha descubierto un entorno que le ha sorprendido para bien. Ahora falta saber si esa conexión tendrá continuidad en LaLiga.
Un caso que resume el nuevo atractivo del Dépor
El testimonio de Mulattieri deja una lectura interesante para el Deportivo. El club vuelve a Primera, pero ya durante su etapa en Segunda fue capaz de convencer a futbolistas extranjeros por historia, ambiente y proyecto.
A Coruña no es una plaza cualquiera. Y el delantero italiano lo ha entendido rápido.
El Dépor vuelve al escaparate grande con muchos deberes por delante. Uno de ellos será decidir qué hacer con quienes ayudaron a subir. Mulattieri está en esa lista: no como estrella absoluta, pero sí como una pieza que dejó goles, adaptación y una frase que resume mucho de lo que significa jugar en Riazor: aquí todos son del Deportivo.