Carl Starfelt ya tiene el Mundial en el horizonte. El central del Celta forma parte de la lista definitiva de Suecia para la cita de 2026 y entra ahora en la fase decisiva de preparación con la selección de Graham Potter. La convocatoria no es una noticia de última hora —fue anunciada el 12 de mayo—, pero su actualidad pasa por el arranque de la concentración, los amistosos previos y una gran incógnita en clave celeste: comprobar cómo responde su espalda tras la hernia discal que frenó su temporada en Vigo.
Starfelt, entre los 26 elegidos de Suecia
Suecia ya tiene hoja de ruta para el Mundial y Carl Starfelt aparece en el grupo de 26 futbolistas elegidos por Graham Potter. El defensa del Celta se mantiene dentro de los planes del seleccionador pese a un curso condicionado por los problemas físicos, una señal de que el cuerpo técnico sueco valora su experiencia, su presencia en el área y su oficio competitivo.
Para el jugador celeste, la cita supone mucho más que un torneo internacional. A sus 30 años, Starfelt afronta una oportunidad de peso para reivindicarse después de una temporada en la que no pudo tener toda la continuidad deseada en Balaídos.
El central llegó al Celta en el verano de 2023 procedente del Celtic y tiene contrato con el club vigués hasta 2027. Por eso, en A Sede y en el entorno celeste mirarán de reojo cada entrenamiento, cada amistoso y cada minuto que pueda disputar con Suecia. En Vigo saben que recuperar una versión fiable de Starfelt puede ser tan importante como acertar con un fichaje.
La hernia discal, el gran condicionante
El punto delicado está en su estado físico. El Celta confirmó a comienzos de mayo que Starfelt sufría una hernia discal lumbar L5-S1, una lesión que llegó después de molestias surgidas durante una concentración con Suecia y que obligó al futbolista a seguir tratamiento médico y fisioterapia. El último parte médico del club apuntaba a una evolución favorable con tratamiento conservador.
Ese contexto cambia el enfoque de la noticia. No se trata solo de que Starfelt esté convocado. La verdadera clave es saber si llega en condiciones de competir en una Copa del Mundo, donde el margen de adaptación es mínimo y el ritmo no espera a nadie. En un Mundial, el que duda medio segundo ya tiene al delantero celebrando delante del córner.
Noruega y Grecia, dos pruebas antes del gran viaje
Suecia tiene dos amistosos marcados en rojo antes de aterrizar en la fase final. El combinado escandinavo se medirá a Noruega el 1 de junio en Oslo y recibirá a Grecia el 4 de junio en el Strawberry Arena. Serán dos ensayos importantes antes de poner rumbo definitivo al Mundial.
Para Starfelt, esos partidos pueden funcionar como un termómetro competitivo. Potter cuenta con una defensa amplia y con varios perfiles de nivel, por lo que cada sesión y cada minuto de preparación ayudarán a medir su papel real dentro del equipo.
El central del Celta no parte únicamente con el reto de convencer al seleccionador. También necesita confirmarse a sí mismo que la espalda responde, que puede saltar, girar, corregir hacia atrás y defender área propia sin miedo. Es decir, todo eso que separa a un central fiable de un central que juega con el freno de mano echado.
Suecia, un grupo exigente y una defensa bajo lupa
Suecia competirá en el Grupo F junto a Países Bajos, Japón y Túnez. Su estreno será el 14 de junio ante Túnez en Monterrey, en un arranque que puede marcar buena parte de sus opciones en el torneo.
El equipo sueco llega con argumentos ofensivos de sobra, con Viktor Gyökeres y Alexander Isak como grandes referencias de ataque. Pero Potter sabe que en una Copa del Mundo no basta con tener pegada. La competición castiga cada pérdida, cada desajuste y cada marca mal tomada. Ahí es donde la experiencia de futbolistas como Starfelt puede ganar valor.
El zaguero celeste no necesita vender fuegos artificiales. Su papel, si entra en los planes de partido, será otro: despejar, ordenar, ganar duelos y sostener al equipo cuando toque sufrir. El viejo oficio del central, ese que no siempre sale en los resúmenes pero que los entrenadores agradecen como agua en el desierto.
El Celta observa desde Vigo
En Balaídos, la aventura mundialista de Starfelt se seguirá con atención. El Celta necesita respuestas de cara al próximo curso y el estado físico del sueco es una de ellas. Si el central completa una buena preparación y acumula minutos sin recaídas, el club celeste ganará una noticia positiva antes incluso de que empiece la pretemporada.
Pero también existe el otro lado de la moneda. Una carga excesiva o una mala gestión de su regreso competitivo podría complicar el panorama. Por eso, más que una simple presencia mundialista, el caso Starfelt es una operación de seguimiento permanente para el Celta.
Suecia le abre la puerta del gran escenario. El Celta espera que cruce esa puerta entero. Porque en Vigo ya saben que un central sano vale oro; y uno sano, con confianza y rodaje mundialista, puede valer todavía más.