El Racing de Ferrol ya tiene una primera fotografía contractual de cara a la temporada 2026/27. Varios futbolistas del actual plantel tendrían contrato en vigor para el próximo curso, un dato relevante para empezar a entender la planificación que viene en A Malata.
Sin embargo, tener contrato no siempre equivale a seguir. La continuidad de algunos jugadores podría quedar condicionada por el rendimiento ofrecido, por la decisión de la dirección deportiva bajo la batuta de Álex Vázquez y también por quién ocupe el banquillo racinguista la próxima temporada, después de que los números de Guillermo Fernánde Romo al frente del banquillo verede no indiquen precisamente nada favorable para su continuidad. En paralelo, el mercado empieza a moverse y nombres como Juanje, centrocampista granadino de Unionistas de Salamanca, y Kevin Bautista, futbolista del Real Avilés, aparecen en la órbita verde.
Raúl Villares pone nombres a la base contractual del Racing
Según la información difundida por el periodista ferrolano Raúl Villares, el Racing tendría con contrato en vigor para la temporada 2026/27 a Lucas Díaz, César Fernández, Migue Leal, Edgar Pujol, Chema, Saúl, Álvaro Juan, Azael y Ekain Azkune.
A esa lista habría que añadir también a David Carballo, aunque con el matiz de que actualmente se encuentra de baja médica. Su situación física será otro elemento a valorar cuando el club empiece a tomar decisiones definitivas sobre la composición de la plantilla.
La relación deja claro que el Racing no parte de cero. Hay futbolistas atados, hay una base contractual y hay margen para trabajar. Pero el verano, como casi siempre en el fútbol, no lo decidirán solo los papeles firmados.
Tener contrato no garantiza seguir
El dato contractual es importante, pero no definitivo. En cualquier planificación deportiva, un jugador con contrato puede continuar, salir cedido, rescindir, ser traspasado o quedar a expensas de lo que decida el nuevo cuerpo técnico.
En el caso del Racing, el futuro de varios futbolistas dependerá de una evaluación más amplia. Pesará el rendimiento que hayan ofrecido durante la temporada, su encaje en el proyecto que se quiera construir y la valoración de la dirección deportiva.
Ahí aparece la figura de Álex Vázquez, señalado como pieza clave en la planificación deportiva. Su continuidad al frente del área deportiva todavía no ha sido confirmada oficialmente por el club, aunque también tendría contrato en vigor para la próxima campaña. Otro frente más en un verano que apunta a tener bastante pizarra, llamadas y calculadora.
El entrenador será clave en varias decisiones
La identidad del técnico para la próxima temporada puede influir directamente en la continuidad de algunos jugadores. No todos los entrenadores buscan lo mismo ni interpretan igual una plantilla.
Por eso el Racing deberá resolver primero algunas cuestiones de mando antes de tomar decisiones profundas. En el fútbol, construir una plantilla sin saber exactamente quién la va a entrenar es como sacar un córner sin mirar si tus centrales han subido.
Juanje y Kevin Bautista, dos nombres en la órbita verde
Mientras se ordena la situación interna, también empiezan a circular nombres de posibles refuerzos. Según adelantó el periodista Ángel García, el Racing estaría interesado en Juanje, centrocampista granadino de Unionistas de Salamanca.
Además, en el mercado también aparece el nombre de Kevin Bautista, futbolista del Real Avilés, que estaría en la órbita del Racing y con posibles contactos con el jugador. Otro movimiento que apunta a que el club ferrolano ya estaría tanteando opciones para completar o reajustar la plantilla del próximo curso.
El interés en Juanje y la situación de Kevin Bautista no cambian la fotografía de los jugadores con contrato difundida por Raúl Villares, pero sí refuerzan una idea: el Racing tendrá que moverse aunque ya tenga varios futbolistas vinculados para la próxima campaña.
Un verano de decisiones en A Malata
La planificación del Racing para 2026/27 ya tiene nombres propios, pero todavía no respuestas definitivas. La lista de futbolistas con contrato ofrece una primera base, aunque no debe interpretarse como una plantilla cerrada.
El club tendrá que decidir quién sigue, quién no entra en los planes y qué refuerzos necesita para elevar el nivel competitivo. Todo ello dependerá del análisis deportivo, del entrenador elegido y de la hoja de ruta que marque la dirección deportiva.
En A Malata empieza otro partido. No se juega con botas, pero también reparte puntos: los del mercado, los contratos y las decisiones que pueden marcar toda una temporada.