Giráldez llega a las seis jornadas definitivas con la plantilla tocada, sin su mejor defensa central y esperando que Borja Iglesias y compañía despierten a tiempo para no perder el tren europeo
Seis partidos para decidir una temporada
El Celta de Vigo entra en la recta definitiva del campeonato con más interrogantes que certezas. Villarreal, Atlético, Athletic Club, Elche, Levante y Sevilla: ese es el mapa de obstáculos que separa al equipo vigués de cerrar o no una temporada con plaza europea. Y el momento no podría llegar en peor estado físico y anímico para varios de los hombres que deberían liderar esa batalla final.
El equipo de Claudio Giráldez está a punto de convertirse en el tercer conjunto de su historia con más partidos en una misma temporada, rozando los 55 encuentros oficiales. El desgaste pasa factura.
Sin Starfelt, la defensa se cae a pedazos
El dato es contundente: en los seis partidos que el central sueco Carl Starfelt ha sido baja por su lesión de espalda, el Celta ha encajado dieciséis goles. Una media de casi tres por partido que desnuda la dependencia del equipo de su zaguero más fiable. La lumbalgia que sufrió tras disputar los compromisos de la repesca mundialista con Suecia lo mantiene fuera del equipo sin que haya un horizonte claro de recuperación.
Sin él, la línea defensiva pierde jerarquía y seguridad. Nadie ha sabido suplirlo.
Los refuerzos de enero, por debajo de lo esperado
En el mercado invernal el Celta movió ficha con dos incorporaciones. Matías Vecino, mediocentro uruguayo procedente del Lazio, llegó con un cartel importante y protagonizó momentos brillantes —especialmente en la victoria en Lyon ante el Olympique—, pero la regularidad le ha esquivado. Lesiones y ausencias intermitentes han impedido que se consolide como el ancla que necesitaba el centro del campo celeste, huérfano desde la baja por lesión de Miguel Román.
Álvaro Núñez, lateral derecho fichado para sustituir a Mingueza, tampoco ha encontrado su sitio. Los problemas físicos retrasaron su debut y Giráldez lo ha utilizado en posiciones que no son las suyas, sin que haya podido mostrar el nivel que exhibió en el Elche. Tres partidos, ninguno como lateral derecho. Una incorporación que todavía no ha rendido.
Borja Iglesias necesita despertar ya
Si hay un futbolista que el Celta necesita urgentemente recuperar, ese es Borja Iglesias. El delantero gallego, máximo goleador del equipo esta temporada, lleva más de un mes sin marcar y ante el Barcelona fue suplente, casi invisible en los veinte minutos que disputó. El año pasado protagonizó un bajón similar antes de resurgir con fuerza en la segunda vuelta para ser determinante en la clasificación europea. Pero el calendario ahora no da margen: si no despierta pronto, las seis finales se complicarán mucho.
Sotelo y Domínguez, de más a menos
Hugo Sotelo arrancó la temporada como titular con la etiqueta de jugador en progresión. Hoy es la cuarta o quinta opción en el centro del campo. Su técnica con balón no se pone en duda, pero su rendimiento defensivo no ha convencido a Giráldez, que lo reserva para los minutos finales. Ante el Barcelona entró en el tramo postrero del partido cuando el resultado ya estaba decidido.
Carlos Domínguez, otro canterano vigués, ha pasado de ser un recurso habitual en la rotación defensiva a no haber disputado un solo minuto en el último mes. De veinte partidos de Liga en temporadas anteriores a solo ocho en la actual. Una caída en picado que lo ha dejado fuera de los planes del técnico.
Camp Nou con siete del filial: imagen de una emergencia
El once inicial que Giráldez presentó en el Camp Nou el miércoles, con siete jugadores del filial, fue la imagen más clara del momento que atraviesa la plantilla. Más allá de la gestión de cargas habitual del entrenador vigués, esa alineación evidenció que las alternativas de nivel están limitadas. Cuando la primera plantilla no puede cubrir un once competitivo sin recurrir masivamente a la cantera, algo no está funcionando como debería.
Europa espera, pero el tiempo se acaba
La clasificación todavía acompaña las aspiraciones europeas del Celta. Pero la ventana se estrecha jornada a jornada. Para que el sueño de repetir en Europa se mantenga vivo, Giráldez necesita que Starfelt regrese, que Vecino encuentre su mejor versión, que Borja Iglesias recupere el olfato goleador y que los refuerzos invernales aporten por fin lo que prometían. Mucho que pedir en poco tiempo. Pero en fútbol, los milagros también tienen apellido gallego.