
Un golpe sobre la mesa en Bilbao que reactiva al Racing en la Primera Federación
El Racing de Ferrol encontró oxígeno competitivo en Lezama tras imponerse por la mínima al Bilbao Athletic (0-1), en un partido donde el equipo de Chema Rodríguez firmó el tanto decisivo y el bloque respondió con una versión mucho más sólida. Tres puntos que rompen la mala dinámica reciente y que devuelven algo de estabilidad a un equipo que venía caminando sobre el alambre en la recta final de la temporada en Primera Federación.
El gol tempranero que cambió el partido
El encuentro se puso de cara desde muy pronto. Apenas habían transcurrido seis minutos cuando un saque de esquina ejecutado por Sergio Tejera encontró la cabeza de Chema Rodríguez, que atacó el balón con determinación para enviarlo al fondo de la red.
Ese tanto no solo modificó el marcador, sino también el planteamiento emocional del partido. El Racing ganó confianza, juntó líneas y empezó a competir con mayor agresividad en la presión. Se vio un equipo más compacto, más reconocible, más cercano a lo que exige la categoría.
Ajustes de Romo y respuesta del equipo
El técnico Guillermo Fernández Romo movió el tablero desde el inicio. Apostó por cambios relevantes en el once, incluyendo el debut de Lucas Díaz bajo palos y la entrada de futbolistas con menos protagonismo durante el curso.
La jugada le salió. El equipo ganó presencia en duelos aéreos, mejoró en la salida de balón y, sobre todo, mostró una actitud más competitiva. La apuesta por Ekain Azkune en ataque y la pareja de centrales con Pujol y Chema reforzó el equilibrio del equipo.
No fue un Racing brillante, pero sí un Racing eficaz. Y en este tramo de temporada, eso vale oro.
Sufrir también cuenta: resistencia en la segunda parte
Tras el descanso, el partido cambió de guion. El filial del Athletic Club dio un paso adelante y empezó a acumular posesión y llegadas. El Racing se vio obligado a replegarse, a defender en bloque bajo y a resistir.
Hubo momentos de tensión, especialmente tras un gol anulado al conjunto vasco por fuera de juego y varias acciones a balón parado. Sin embargo, el equipo ferrolano supo sufrir. Lucas Díaz apareció cuando hizo falta y la línea defensiva mantuvo el orden en los momentos críticos.
En el tramo final, incluso hubo tiempo para que el Racing buscara sentenciar a la contra, aunque sin acierto.
Tres puntos que cambian el horizonte
Más allá del resultado, la victoria tiene un peso estratégico enorme. El Racing alcanza los 45 puntos y corta una racha negativa que amenazaba con complicar seriamente su final de temporada.
No le mete de lleno en la pelea por el playoff, pero sí frena la caída y permite mirar los cinco partidos restantes con otra mentalidad. El calendario inmediato, con dos encuentros consecutivos en A Malata, puede ser el escenario perfecto para confirmar la reacción.
En este tipo de ligas, a veces no gana el que mejor juega, sino el que mejor resiste. Y en Lezama, el Racing demostró que todavía tiene pulso competitivo.