Manuel Pablo salió de Riazor con una derrota, pero también con una sensación muy distinta a la de jornadas anteriores. El Fabril cayó 0-1 ante el Racing de Ferrol, continúa con ocho puntos después de siete jornadas, pero el técnico deportivista puso el foco en la recuperación de varias señas de identidad que había echado en falta.
Su resumen fue claro: «El acierto es lo que manda, pero me voy bastante más tranquilo y contento que en partidos anteriores porque hemos vuelto a la senda del equipo que éramos», explicó en la sala de prensa después del derbi.
Más satisfecho con el juego que con el resultado
Manuel Pablo destacó que el Fabril recuperó energía, presión y voluntad de tener el balón. El filial llevó la iniciativa durante muchos minutos y buscó instalarse en campo contrario, aunque el entrenador reconoció que al equipo le faltó eficacia cerca del área.
«Hemos intentado tener esa energía, apretar, tener balón, intentar llegar. Arriba nos ha costado aunque hemos tenido llegadas», señaló.
La lectura encaja con lo que dejó el partido: el Fabril generó varias situaciones, obligó a Lucas Díaz a intervenir y terminó jugando el tramo final con superioridad numérica, pero no consiguió transformar ese dominio en gol.
El 0-1, una desconexión demasiado cara
El único tanto del encuentro llegó justo antes del descanso. Ropero recibió dentro del área, consiguió girarse y batió a Hugo Ríos para poner al Racing por delante.
Manuel Pablo fue directo al analizar esa acción: «Un despiste, una desconexión, donde ellos han jugado bien, rápido». En un partido de márgenes tan estrechos, esa jugada terminó marcando toda la tarde.
El Fabril tuvo que volver del descanso con el marcador en contra y, según reconoció su entrenador, el equipo pasó por un tramo más incómodo: «Nos ha costado después».
Con uno más, menos espacios
La expulsión de Álvaro Ramón en el segundo tiempo parecía abrir un escenario favorable para el Fabril, pero ocurrió casi lo contrario. El Racing se replegó, cerró espacios y obligó al filial a atacar ante una estructura mucho más compacta.
Manuel Pablo reconoció esa dificultad: «Con uno menos no hemos tenido velocidad para llegar por fuera. Ellos se han juntado bastante bien. Casi hemos tenido menos opciones».
La reflexión explica uno de los grandes contrastes del partido. El Fabril tuvo más balón y más territorio tras la expulsión, pero encontró menos espacios útiles y menos situaciones claras que en algunos tramos anteriores.
La sensación de recuperar una identidad
Más allá del resultado, el técnico insistió en que el partido sí dejó una respuesta del equipo. Después de una derrota en Las Gaunas en la que había echado de menos energía y capacidad para dominar, el derbi ante el Racing le dejó una impresión mucho más cercana al Fabril que quiere construir.
El 1×1 del Fabril ya reflejó esa mezcla de dominio y falta de acierto, con Rubén López, Quique Teijo, Álvaro Fraga e Íker Gil entre los jugadores con mayor incidencia ofensiva.
Y la crónica del derbi dejó el contraste que ahora también subraya Manuel Pablo: el Fabril hizo muchas cosas bien, pero el Racing fue más eficaz en la acción que decidió el partido.