Javi Vázquez no se dejó llevar por el resultado. El Racing de Ferrol ganó 0-1 al Fabril en Riazor, consiguió su primera victoria a domicilio del curso y encadenó su segundo triunfo consecutivo, pero el entrenador verde salió del derbi con una lectura mucho más exigente que triunfalista.
En sus declaraciones posteriores al encuentro, recogidas por DXT Campeón, el técnico admitió que el Racing estuvo por debajo del nivel que pretende con balón y que el resultado fue mejor que el juego. Su frase más contundente resume perfectamente el mensaje: «Si jugáramos 100 veces, perderíamos más del 50%».
Una victoria que no tapa lo que no le gustó
Vázquez explicó que el partido se pareció bastante a lo que esperaba en cuanto al comportamiento del Fabril. El filial deportivista trató de atraer al Racing con balón y obligó a los verdes a defender durante más tiempo del deseado.
La principal insatisfacción del técnico estuvo en la fase ofensiva. Consideró que el Racing no estuvo bien ubicado para progresar, que le costó superar la primera presión del Fabril y que no consiguió amenazar con suficiente frecuencia la espalda de la defensa local.
La victoria, por tanto, no cambia su diagnóstico: el equipo sacó tres puntos, pero no jugó el partido que él quiere repetir a medio plazo.
La lectura de Vázquez: ganar así no puede ser la norma
El técnico insistió en separar resultado y proceso. Para él, el hecho de haber ganado no convierte automáticamente el partido en bueno. Del mismo modo que tras la derrota en Lugo defendió que el Racing había merecido más, ahora sostiene que el triunfo de Riazor no debe ocultar las carencias.
Su reflexión va dirigida precisamente al crecimiento del equipo como visitante. El Racing ya ha roto la barrera de la primera victoria fuera de A Malata, pero Vázquez considera que, si repite demasiadas veces un encuentro como el de Riazor, terminará perdiendo más de lo que gana.
Lo que sí le gustó: defender y adaptarse
La segunda parte dejó, sin embargo, una lectura claramente positiva. Tras la expulsión de Álvaro Ramón, el Racing tuvo que modificar su estructura y defender con diez durante más de veinte minutos.
Ahí sí apareció el equipo que Vázquez quería ver en un contexto adverso. Primero ajustó el dibujo a un 4-4-1 y después terminó protegiendo el resultado con una estructura de 5-3-1. El técnico valoró especialmente la capacidad del grupo para interpretar esos cambios y defender el área sin conceder ocasiones realmente limpias.
En ese tramo, el Racing aceptó un partido distinto al que suele buscar. Menos balón, más concentración defensiva y mucha disciplina colectiva. Vázquez destacó precisamente esa capacidad para competir cuando el encuentro obliga a abandonar el plan habitual.
El Fabril condicionó más de lo previsto
También hubo reconocimiento al rival. El entrenador racinguista subrayó que el Fabril hizo un partido que obligó al Racing a trabajar mucho más sin balón de lo deseado. La presión y la estructura del filial modificaron varios de los mecanismos que los verdes habían preparado durante la semana.
El Racing esperaba un comportamiento defensivo distinto del equipo de Manuel Pablo y tuvo que reajustarse durante el encuentro. Esa dificultad para encontrar ventajas explica buena parte de la sensación de incomodidad que transmitió el conjunto ferrolano con balón.
Tres puntos, primera victoria fuera y margen para crecer
El 0-1 tiene, pese a todo, un enorme valor competitivo. El Racing enlaza dos victorias, estrena su casillero de triunfos a domicilio y sale reforzado en la clasificación.
Pero Vázquez quiere evitar que el resultado esconda el análisis. Su mensaje después de Riazor fue claro: celebrar los tres puntos, sí; convertir el partido en modelo, no.
La crónica del derbi reflejó precisamente ese contraste: el Racing fue eficaz, golpeó antes del descanso y después supo resistir. Y el 1×1 del conjunto verde dejó a Lucas Díaz y Ropero como los nombres propios de una victoria que el propio entrenador quiere utilizar más como aprendizaje que como referencia.