La primera derrota de la temporada dolió porque llegó en Riazor y porque el Deportivo dejó ante el Sevilla una de sus actuaciones más grises del arranque. Pero la clasificación ofrece una fotografía bastante menos dramática: el equipo de Antonio Hidalgo termina la sexta jornada séptimo con 9 puntos, a cuatro de la zona Champions y con cinco de margen sobre el descenso.
El 0-1 ante el Sevilla cortó la condición de invicto, no el buen inicio de curso. Después de seis jornadas, el Dépor suma dos victorias, tres empates y una derrota, con nueve goles a favor y siete en contra.
La clasificación pone la derrota en perspectiva
El dato más útil para medir el comienzo blanquiazul está en la comparación con los otros recién ascendidos. El Deportivo tiene dos puntos más que el Racing de Santander, décimo con 7, y seis más que el Málaga, que ocupa la penúltima plaza con 3.
Además, la distancia con la parte alta sigue siendo corta. El Atlético, cuarto y por tanto en zona Champions, suma 13 puntos: solo cuatro más que el Dépor. Por abajo, el Valencia marca actualmente la zona de descenso con 4 puntos, cinco menos que los coruñeses. La sexta jornada deja así al Deportivo más cerca, en puntos, de la Champions que de caer a los tres últimos puestos.
Una derrota para corregir, no para desmontar lo construido
El partido ante el Sevilla sí dejó cuestiones que revisar. Las rotaciones cambiaron medio equipo, faltó continuidad con balón y el equipo generó muy poco peligro antes de quedarse con diez. La expulsión de Angeliño terminó de complicar una noche en la que casi nada salió bien.
Eso no invalida las cinco jornadas anteriores. El propio Hidalgo insistió después del partido en poner en valor el camino recorrido y en aprender de un tropiezo que llega muy pronto dentro de una temporada larguísima.
En EL DESCUENTO ya analizamos las señales que dejó el primer revés: hay errores que corregir, piezas que deben ganar ritmo y decisiones que ajustar. Pero también hay una base competitiva que ha colocado al recién ascendido en la zona alta durante el primer mes de Liga.
Todo pasa ahora por el Betis
El calendario no concede demasiado tiempo para mirar atrás. El Betis visita Riazor este domingo y llega tercero con 15 puntos después de ganar cinco de sus seis partidos. Para el Dépor será una prueba exigente y, al mismo tiempo, una oportunidad inmediata para responder delante de su gente.
La primera derrota no cambia el objetivo ni obliga a reinterpretar todo el arranque. Sí recuerda lo que exige Primera. El Deportivo ha vuelto ocho años después y, tras seis jornadas, sigue séptimo. La prioridad ahora es sencilla: limpiar la cabeza, corregir y convertir Riazor en el impulso para volver a sumar.
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