El arranque de temporada del Pontevedra CF está dejando una señal clara en ataque: el gol no depende de una sola pieza. Después de las tres primeras jornadas de Primera Federación, el conjunto granate suma seis tantos y hasta siete futbolistas han intervenido directamente como goleadores o asistentes.
El dato adquiere más valor por el contraste con el curso pasado. A estas alturas de la temporada 2025/26, el Pontevedra había marcado cuatro goles menos. Ahora, pese al frenazo que supuso la derrota por 1-3 ante el Bilbao Athletic, el equipo de Rubén Domínguez aparece entre los ataques más productivos del Grupo 1.
Compa, el más eficaz saliendo desde el banquillo
Compa es el único jugador granate que ha marcado más de una vez en este inicio. El atacante de Pontecesures ha firmado dos goles, uno ante el Arenas y otro frente al Bilbao Athletic, y ambos llegaron después de entrar desde el banquillo.
Su impacto añade competencia a una delantera en la que Mba también ha estrenado su cuenta. El punta marcó ante el Arenas y, además, asistió a Elejalde en el mismo encuentro. Rubén Domínguez ya ha utilizado incluso a los dos delanteros juntos, una variante que amplía las posibilidades ofensivas del equipo.
Rui Pedro y Mba, gol y asistencia
El reparto no se limita a los delanteros. Rui Pedro cerró el 4-1 frente al Arenas y en ese mismo partido había servido previamente el pase del gol de Compa. Mba presenta también ese doble registro de gol y asistencia.
La lista de goleadores la completan Elejalde y Yelko Pino, autor desde el punto de penalti del tanto que dio al Pontevedra la victoria en Avilés en la primera jornada. Entre los asistentes aparecen además Ilias Charid y Adrián Argos.
El resultado es una producción muy repartida: seis goles y siete futbolistas diferentes participando de forma directa en ellos. Ese reparto permite al Pontevedra atacar desde perfiles distintos y reduce la dependencia de un único finalizador.
Seis goles y una diferencia positiva
El Pontevedra cerró las tres primeras jornadas con seis goles a favor y cuatro en contra, para una diferencia de +2. La RFEF confirma el 0-1 en Avilés en la jornada inaugural y el 1-3 ante el Bilbao Athletic en la tercera. El gran salto ofensivo llegó entre medias con el 4-1 al Arenas.
Aquel inicio de seis puntos de seis ya había colocado al equipo en su mejor salida liguera en doce años. Incluso después de la primera derrota, el balance ofensivo mantiene una lectura positiva: el Pontevedra genera más, marca más y encuentra soluciones en más futbolistas.
Rubén Domínguez ya había advertido tras el triunfo ante el Arenas que el buen arranque no debía ocultar todo lo que quedaba por mejorar. «Tenemos muchísimo que mejorar», señalaba entonces. La derrota ante el Bilbao Athletic reforzó ese mensaje, pero también dejó intacto uno de los argumentos más prometedores del inicio: la capacidad del equipo para repartir amenaza en campo rival.