José Ángel Jurado ya habla como exjugador del Deportivo y lo ha hecho con una despedida cargada de emoción. Dos días después de cerrar su etapa en A Coruña, el centrocampista ha publicado una extensa carta en sus redes sociales en la que repasa tres años marcados por dos ascensos, el regreso a Primera División y un vínculo con el club y la ciudad que asegura que no esperaba sentir cuando llegó.
La salida del sevillano se hizo oficial el 1 de septiembre, cuando el Deportivo confirmó la desvinculación de uno de sus capitanes. Ahora, con el mercado ya cerrado, José Ángel ha puesto palabras al final de una etapa que para él fue mucho más que deportiva.
El sueño que empezó en Primera Federación
Uno de los ejes de su carta es el camino recorrido por el Dépor. José Ángel recuerda que, cuando el equipo todavía competía en Primera Federación, ya se acostaba pensando en devolver al club al lugar que consideraba que le correspondía: la Primera División.
Ese objetivo terminó cumpliéndose después de dos ascensos consecutivos. El primero devolvió al Deportivo al fútbol profesional y el segundo culminó el regreso a LaLiga, ocho años después de su descenso.
José Ángel se marcha con ese objetivo cumplido y con la sensación de haber agotado todo lo que tenía. En su mensaje asegura que nunca se guardó nada y que incluso llevó su cuerpo al límite durante determinados tramos de su etapa en A Coruña.
«Nunca imaginé tener este sentimiento por ningún club»
La parte más emocional de la despedida aparece cuando habla del deportivismo. José Ángel reconoce que no esperaba desarrollar una conexión semejante con un club y define al Dépor como algo especial que, según explica, solo puede entenderse realmente cuando se vive desde dentro.
También pone el foco en la afición. Agradece el apoyo en los buenos y malos momentos, el respeto recibido tanto por él como por su familia y destaca especialmente una palabra para definir al deportivismo: lealtad.
Su mensaje más claro hacia el futuro es también uno de los más contundentes de toda la carta: «Siempre seré un deportivista más». El excentrocampista blanquiazul incluso expresa su deseo de regresar algún día a Riazor como aficionado y vivir un partido desde la grada.
Gracias a compañeros, técnicos y trabajadores del club
La despedida no se limita al terreno de juego. José Ángel dedica una larga parte del texto a agradecer el trato recibido por parte de trabajadores del Deportivo, personal de Abegondo, cuerpo médico, utilleros, comunicación, delegados y cuerpos técnicos.
Menciona también a los entrenadores que tuvo durante su etapa en el club y, sobre todo, a sus compañeros. El sevillano habla del privilegio de haber compartido vestuario durante tres temporadas con futbolistas que, según subraya, también destacaron por su calidad humana.
Ese peso dentro del vestuario explica que el Deportivo destacase específicamente su compromiso, profesionalidad y responsabilidad como uno de los capitanes cuando comunicó oficialmente su salida.
A Coruña, mucho más que una ciudad de paso
El tramo final de la carta abandona casi por completo el fútbol. José Ángel explica que A Coruña se convirtió en hogar para su familia y recuerda que durante estos años vivieron momentos especialmente importantes a nivel personal.
El jugador agradece expresamente el trato recibido por colegios, escuelas infantiles, profesionales y centros que acompañaron a sus hijos durante su etapa en Galicia. La sensación que transmite es la de una despedida que afecta a toda la familia, no solo a un futbolista que cambia de club.
«A Coruña la sintamos como nuestro hogar», escribe en una de las partes más personales del mensaje, antes de cerrar una etapa de tres años que define como llena de experiencias y felicidad.
Tres años, dos ascensos y una huella en Riazor
José Ángel llegó al Deportivo en 2023 y se marcha después de haber participado en una de las etapas de reconstrucción más importantes de la historia reciente del club. En su primer curso fue una pieza fundamental del ascenso desde Primera Federación y posteriormente continuó formando parte del equipo hasta el regreso a Primera División.
AS cifra su balance en 88 partidos oficiales con la camiseta blanquiazul. Más allá de los números, su peso terminó creciendo también dentro del vestuario hasta convertirse en uno de los capitanes.
Su contrato quedó rescindido en el último día del mercado y, por el momento, no hay un nuevo destino anunciado oficialmente. Al quedar libre, podrá incorporarse a otro club fuera de la ventana ordinaria de fichajes si encuentra un proyecto que le convenza.
La carta sirve, en cualquier caso, para cerrar definitivamente su etapa en A Coruña. José Ángel se marcha sin esconder lo que significó el Deportivo para él y con una frase que resume buena parte del mensaje: se va del club, pero no del deportivismo.